Portada 22 POSICIONES PARA EL SEXO ANAL CON IMÁGENES ANIMADAS
Hombres desnudos

22 POSICIONES PARA EL SEXO ANAL CON IMÁGENES ANIMADAS

22 POSICIONES PARA EL SEXO ANAL CON IMÁGENES ANIMADAS

 

El perrito, el misionero o el pasivo boca abajo y el activo sobre él, no son las únicas poses existentes para practicar el sexo anal. La variedad de posiciones y sensaciones por conocer y explorar te podría sorprender.

Estamos acostumbrados a unas cuantas posturas y muchos amantes gays terminan siendo aburridos al no probar posiciones diferentes, arriesgadas, nuevas y capaces de proporcionar infinito placer.

Pues, en este post te proporcionamos e ilustramos 22 POSICIONES para la práctica del SEXO ANAL GAY. Eso le dará magia, variedad, intensidad y diversión a tu vida sexual. Vamos, anímate a explorar y conocer todas las buena nuevas que el sexo anal homosexual tiene para ti…

 

1.- EL ÁRBOL

El pasivo se tumba sobre su espalda y apoya uno de sus pies, flexionando la pierna, sobre el pecho del activo. que de rodillas lo penetra con mayor intensidad. El activo puede besar o lamer el pecho de su compañero o jugar con su pene. Ambos mantienen el contacto visual

2.-  EL BONOBO

En esta posición el pasivo se apoya solo sobre sus brazos y se yergue todo cuanto puede para que su pareja activa pueda penetrarle apoyándose solo en sus manos o pies. Según lo permita el pasivo que controla la posición, pueden besarse. El pasivo puede optar por apoyarse con los codos en vez que con los brazos, para así masturbarse…

3.- EL CABALLO

El pasivo se tumba boca abajo muy relajado dejando el ano lo más expuesto posible. Su compañero se coloca sobre él y se incorpora como montando un caballo. Esto le permite al activo tener la suficiente libertad para moverse y cabalgar a su pareja, mientras que el pasivo puede recibir la embestida con tranquilidad… 

4.- EL CANGREJO

El hombre que desempeña el papel pasivo se tumba sobre su espalda flexionando sus piernas sobre su pecho, mientras que el activo se sitúa entre sus piernas. El  activo marca el ritmo, intensidad y profundidad de la penetración, que puede hacer más intensa agarrándose con firmeza a los muslos de su compañero. De la misma manera los amantes pueden verse cara acara. Entre los inconvenientes, al ser una postura tan forzada la penetración tan profunda puede causar algún dolor al pasivo si no está muy acostumbrado, y al mismo tiempo el pasivo goza de poca libertad de movimientos. 

5.-  EL COLUMPIO

En esta posición el activo se tumba sobre su espalda, mientras que su compañero pasivo se sienta sobre él, aunque de espaldas, en la posición de en cuclillas. En esta posición es el pasivo el que marca, con la flexión de sus rodillas, la intensidad, ritmo y profundidad de la penetración, mientras que su compañero puede, con sus manos, acariciar su espalda, su pecho, su vientre o su pene. Al no verse los amantes cara a cara se deja mayor margen a las fantasías pues cada cual puede imaginarse teniendo una relación con quien quiera imaginarse.Requiere una gran fuerza física por parte del pasivo que soporta todo el es fuerzo en sus piernas al ser su único punto de apoyo. Esta estimulante posición es perfecta para el pasivo quien se “sienta” exacta y anatómicamente sobre su compañero, lo que permite una penetración directa…

6.-  EL GRILLO

El pasivo tumbado de medio lado flexiona la pierna que quede del lado superior y el activo lo penetra desde atrás pero introduciendo el pene no horizontalmente en la abertura anal sino vertical. Esto produce una sensación de roce distinta la clásica introducción del pene. El activo domina el ritmo y la intensidad de la fricción y su compañero puede relajarse mejor por estar tumbado. El activo también puede poner su pierna superior sobre la del pasivo para darse más estabilidad en el ritmo. 

7.- EL MISIONERO

Esta es la postura más convencional, en ella uno de los amantes se tumba sobre su espalda y el otro se coloca entre sus piernas para la penetración. Tiene la ventaja de que los amantes, al situarse cara a cara, pueden verse y besarse,además favorece una penetración más profunda, que será más intensa si el hombre que desempeña el papel pasivo flexiona sus rodillas y las sube hasta sus hombros. Como inconvenientes hay que señalar que no es una postura muy cómoda en el caso de que el hombre que desempeña el rol activo sea demasiado corpulento. 

8.- EL PERRITO

Esta postura es muy popular puesto que el sexo anal, en muchos casos, se asocia a la misma. El pasivo debe colocarse sobre sus manos y rodillas mientras que el otro se arrodillará detrás de él. El ano del penetrado se estrecha debido al músculo del pubis lo que hace que la penetración pueda ser dolorosa si no es acompañada de una buena lubricación y de la estimulación preliminar con los dedos o la lengua. El activo puede moverse muy rápidamente y agudizar la excitación. El movimiento puede ser mutuo siendo el activo el que guíe el acto cogiendo al penetrado por la cintura, el culo o los hombros. Para que “perrito” sea “perrito”, el pasivo (sino ambos) debe(n) tener las rodillas sobre el suelo. 

9.- LA ANDROMAQUIA

En esta postura el hombre que desempeña el papel activo se tumba sobre su espalda, con las piernas abiertas y su amante se sienta sobre él, apoyándose en sus rodillas. El ritmo, intensidad y profundidad de la penetración en este caso lo marca el hombre que desempeña el papel pasivo, al mismo tiempo ambos pueden verse cara a cara, manteniendo el contacto visual, mientras que el hombre activo puede jugar con sus manos con el pene de su amante que yace delante de él sobre su pecho. Entre los inconvenientes destacar que es una postura que hace sufrir mucho los músculos gemelos y rodillas del pasivo, que soportan el esfuerzo. 

10.- EL MONO

En esta postura el activo se tumba sobre su espalda y flexiona sus piernas cerradas enteramente sobre su pecho, de esta manera deja su pene preparado para que el pasivo se siente literalmente en él. Para una excitación mayor el activo puede usar sus pies a modo de respaldo para el pasivo, que es quien dirige el ritmo, intensidad y profundidad de la penetración haciendo palanca con sus pies.En esta posición el pasivo aún puede incrementar más el placer del activo haciendo movimientos circulares de cadera, aparte de los tradicionales arriba y abajo, y puede estimular aun más a su compañero acariciando sus testículos,enteramente a su disposición. Es una posición original y divertida. 

11.- LA GRAN V

Esta postura puede realizarse sobre una mesa o una cama según prefieran los amantes. La única diferencia está en que el activo estará de pie o de rodillas según el lugar que elijan. El pasivo debe tumbarse con las piernas abiertas y subidas unos 90 grados mientras que el activo se las sujetará manteniéndolas estáticas mientras penetra a su compañero. En esta postura la penetración es muy profunda y el placer intenso, quedando todo el movimiento de los amantes en manos del activo. Conforme avance el acto, puede variarse cerrando las piernas del pasivo, colocándolas sobre los hombros o sujetándolas frente al cuerpo.La comodidad de esta posición depende de la fuerza del activo. El pasivo tumbado abre las piernas en una V y el activo se las sujeta por las pantorrillas o tobillos.Esto permite que el pasivo deba dejar la movilidad de su zona pélvica al activo ya que le es difícil apretar los músculos en esta posición, dejándole a su compañero toda la responsabilidad del ritmo y la intensidad de la penetración. 

12.- EL HELICÓPTERO

Esta es otra de esas posturas que llamo “exóticas” o más bien “acrobáticas”. Se requiere de un buen respaldo, sea un borde de cama o un mueble para que el pasivo se tumbe al piso apoyado solo en sus hombros y recueste la espalda del mueble a apoyarse. El activo se coloca encima en posición diagonal opuesta alano y lo penetra de esa forma. OJO: cuidado con la cervical del pasivo. El activo debe apoyarse en una pierna y montar la otra sobre la cama o mueble y con esa pierna y los brazos ayudarse a mantener el ritmo. Nota: todas las posiciones en que el pasivo eleva la cadera más allá del pecho son altamente estimulantes. El ritmo es difícil llevarlo pero de goza de una penetración “al revés” y en diagonal. 

13.-  EL PULPO

El pasivo se acuesta sobre su espalda, mientras que el activo se sitúa entre sus piernas, empotrándose sobre las caderas y nalgas de su amante, que descansan sobre sus muslos. La intensidad, fuerza y profundidad de la penetración depende de la forma en que el activo encaje sus propias caderas entre las de su compañero. El activo tiene libertad para acariciar el pecho, el torso o el pene de su compañero, y de la misma manera ambos amantes se encuentran cara a cara. Entre los inconvenientes la falta de libertad de movimientos del hombre pasivo, que además mantiene una posición arqueada dela espalda, que apoya sólo en el cuello, por lo que se puede lesionar. 

14.- EL YUNQUE

En esta postura el hombre que desempeña el papel pasivo se tumba sobre su espalda con sus rodillas flexionadas sobre su pecho y los pies apoyados en los hombros del hombre que desempeña el papel activo, que utiliza sus rodillas y pies para la penetración. Favorece una penetración más profunda e intensa, al tiempo que los amantes pueden verse cara a cara y el pasivo puede incrementar su excitación masturbándose a sí mismo. Entre los inconvenientes, deja poco margen de movimientos al pasivo y requiere cierta flexibilidad por parte de ambos amantes, lo que no está a la mano de todo el mundo. 

15.-  EL TALLO

En esta posición el pasivo se tumba sobre su espalda, flexionando una pierna ya poyando la otra sobre el hombro de su compañero que, de rodillas, lleva a cabo la penetración. El activo puede someter aún más al pasivo si le agarra firmemente por las muñecas, dejándolo enteramente a su merced, pues en esta postura es quien decide la fuerza, intensidad y profundidad de la penetración. Se mantiene el contacto visual de los amantes y el pasivo puede jugar con su pene, si se le deja una mano libre, o acariciarlo contra el vientre de su pareja. Entre los inconvenientes quedan anulados los besos y se requiere también un gran aguante físico por parte del activo. 

16.-  LAS DOS COLUMNAS O LOS DOS PILARES

En esta posición ambos amantes se encuentran de pie, de ahí el nombre, el activo penetra al pasivo estando de pie detrás de él. El activo es quien marca enteramente el ritmo, intensidad y profundidad de la penetración, que el pasivo puede incrementar si se agacha aún más apoyándose en algo. El activo puede estimular con la mano el pecho, el torso y el pene de su compañero activo. Al no verse los amantes cara a cara cabe mayor juego para la fantasía sexual, cada cual puede imaginarse teniendo la relación con quien se le antoje. No hay más inconveniente que al ser la penetración más intensa puede ser dolorosa para los inexpertos, y ambos amantes, lógicamente, han de tener la misma estatura. 

17.- EL ESCLAVO

Para realizar esta postura, el chico que va a ser penetrado debe tumbarse sobre una superficie con las piernas dobladas llevadas hacia el pecho. Con los brazos entre las piernas puede tomarse los pies para mantener más estable la postura. El chico activo se colocará detrás para penetrarlo apoyado sobre sus rodillas y agarrando también las piernas de su amante. La penetración en esta posición es muy, muy profunda puesto que el ano se relaja, siendo el chico activo el que controla el movimiento. Además, éste podrá masturbar a su compañero. Si se quieres variar de postura nosotros recomendamos que se pase a la de la gran V, ya que no requiere interrumpir la penetración. 

18.- LA MARIPOSA

El activo se sienta con las piernas entreabiertas mientras que el pasivo se sienta sobre él, guiando el pene de su compañero para la penetración. En esta postura es el pasivo, apoyado en sus brazos y pies, el que marca el ritmo, fuerza e intensidad de la penetración de su compañero, que poco puede hacer al tener todo el peso de aquél sobre sí. El pasivo aún puede someter más al activo si en vez de apoyarse en la cama se apoya en los tobillos de su compañero,inmovilizándolo del todo y dejando su placer a su merced. Entre los inconvenientes se encuentra que los amantes no se pueden besar y el pasivo requiere tener una gran fuerza física por todo el esfuerzo que realiza. 

19.-  EL JABÓN

Tomada de aquella famosa leyenda de las penitenciarias en las que al recluso que se agachara a recoger el jabon que se le caía exponía su culo y no lo perdonaban, esta posición rememora lo mejor de perder ese artículo.El activo parado detrás de su compañero lo recuesta hacia adelante, movimiento con el cual se proyecta su trasero y queda expuesto el ano. Preferiblemente el penetrado se sostiene con las manos de algún taburete, silla o cualquier objeto que le permita apoyarse para descansar la tensión en la espalda. Si es suficientemente flexible podrá apoyar las manos hasta en el piso.El activo debe sujetar a su compañero por la cintura para evitar empujarlo hacia adelante con el impulso del vaiven. Ambos pueden controlar el ritmo.El pasivo preferiblemente abre un poco las piernas al momento de la penetración y las mantendrá así o las cerrará de acuerdo al nivel de fricción que desee.

20.- LA CASA

En esta posición el pasivo se tumba sobre su espalda aunque se arquea completamente, apoyándose tan sólo en sus pies, cuello y hombros, mientras que el activo se sitúa entre sus piernas penetrándole. Al estar ambos amantes cara acara se favorece el contacto visual, mientras que el activo puede con la mano que no sostiene a su compañero jugar y acariciar su pecho, su cuello, su torso o su pene. El activo es quien marca el ritmo, fuerza e intensidad de la penetración,mientras que el pasivo controla el ángulo de penetración según se arquee más o menos, incrementando el placer de su compañero. Entre los inconvenientes, logran flexibilidad y fuerza física que se requiere en el pasivo. 

21.- LA CUCHARA

En esta postura el hombre pasivo se tumba de lado, mientras que el activo se coloca detrás de él, siguiendo sus curvas, y penetrando de este modo, intensa y profundamente unidos. Entre las ventajas de esta postura el activo puede besar el cuello de su pareja, incrementando su excitación, o jugando con sus manos en el pene de su compañero, que queda libre para ello. Permite que el ritmo, intensidad y profundidad de la penetración, que marca el activo, sea más pausado y lento, incrementando el tiempo de la relación. Entre los inconvenientes,al ser una postura que dificulta una penetración profunda y que favorece la calma,puede aburrir a ciertas parejas. 

22.- LA LEÑA

Esta es una de las posiciones acrobáticas, no tanto porque sea difícil de conseguir sino por lo complicado que puede ser llevar el ritmo. El pasivo se extiende de espaldas sobre el piso y el activo se monta sobre él pero al revés, pies con cabeza. El pasivo proyecta el ano hacia arriba de forma que su compañero lo pueda penetrar. No es una penetración profunda. El activo debe poner las rodillas en el piso y apoyar los codos para poder darse impulso, aunque el ritmo pueden llevarlo moviéndose hacia abajo y hacia arriba, cualquiera de los dos. 

Tienes ahora una variedad de posiciones interesantes que van más allá del mismo Kamasutrra Gay, que son poses propias del sexo entre dos hombres.

¿Listo para disfrutar? ¿Qué opinas?

POSICIONES PARA EL SEXO ANAL

Posiciones sexuales gay

Revista Zero

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