Portada Allen King y Calvin Banks se follan en un descampado a la luz de los faros de un 4×4 en “Just One Night”
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Allen King y Calvin Banks se follan en un descampado a la luz de los faros de un 4×4 en “Just One Night”

Allen King y Calvin Banks

Se le clavaba la tierra en las rodillas, pero le daba puto igual, Allen King estaba cumpliendo una fantasía, hacérselo en un descampado en plena noche iluminado solo por las luces de un coche y comiendo una polla que era auténtica delicia, larga y muy gorda como a él le gustaban. ¿Cómo coño había terminado así de rodillas comiendo rabo y a puntito de que le reventaran el ojete?

Todo comenzó por una serie de afortunadas desdichas. Calvin Banks había bebido más de la cuenta y ya estaba empezando a hacer el ganso en el garito, por lo que uno de los seguratas le invitó a abandonar el local, justo a tiempo para que Calvin saliese directo a coger el siguiente cercanías hasta donde tenía el jeep aparcado. Iba tan puesto hasta arriba que por el camino no paraba de echar los tejos a todos los tios, pero ninguno le hizo caso. Por suerte en el tren tuvo tiempo para camelarse a Allen, subirlo a su 4×4 e invitarlo a su casa.

No llegaron a casa. Calvin se salió de la carretera y tiró por un camino de tierra hacia un descampado, dejó las luces encendidas, le dijo a Allen que saliera, apoyó su culo en el guardabarros y se sacó toda la chorra. Allen alucinaba y le salió una sonrisa de vicio del alma al vérsela. Pedazo cabrón, dónde iba sin rabo, era enorme. Fue todo un placer metérsela en la boca así morcillona.

Con la que llevaba encima al tio le costó empalmar un rato, pero Allen tenía una boquita mágica que conseguía poner todas las pollas rectas y esa no fue menos. No eran sólo los rabos, eran los huevacos que lo acompañaban, grandísimos y colgando como dioses, meneándose turgentes mientras zarandeaba la cabeza entre sus piernas intentando tragarla entera cada vez un poco más.

Allen ocupó el lugar de Calvin, se abrió de piernas y recibió una somanta de pollazos y cojonazos bestial. Hubiera deseado multiplicarse por dos, uno para estar recibiendo y otro para poder lamer desde abajo los cojones y la base de la polla entrando por su agujero. Madre mía, si a cada empuje, los huevos le impactaban en la mismísima espalda.

Lo inesperado sucedió. Calvin se encariñó también del rabo de Allen, le pegó una mamada y le ofreció su culo para que él también se lo follase. Mientras se la enchufaba de pie por detrás, asistió al desalojo de esos grandes cojones. Siendo tan enormes no podía pasar otra cosa que lo que sucedió, unos buenos chorrazos de esperma que alcanzaron la altura de su cabeza y salieron disparados al aire cayendo en la arena uno tras otro. Allen le regaló más esperma, pero él no lo desperdició en la arena, le dejó toda la lefa encima de la jeta.

Allen King y Calvin Banks

 

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