Portada Arzobispo de Cracovia: “La cultura LGTB es una amenaza para la cohesión social y familiar”
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Arzobispo de Cracovia: “La cultura LGTB es una amenaza para la cohesión social y familiar”

Marek Jędraszewski

El Arzobispo de Cracovia, Marek Jędraszewski, aprovechó su última homilía en la catedral, coincidiendo con las marchas del Orgullo Gay, para fulminar contra la cultura LGTBI en un mensaje que el episcopado polaco ha refrendado.

Las marchas del Orgullo “no son solo una negación completa de la belleza del hombre mismo como varón y mujer, de su humanidad; el último de estos tipos de eventos publicitados por los medios de comunicación y organizados en Gdansk y Varsovia se han convertido también en una ocasión para burlarse de la Eucaristía, que es lo más sagrado para los católicos”, fulminó desde el púlpito de la Catedral de Cracovia su arzobispo, Marek Jędraszewski.

Se han convertido, dijo, “en verdaderas sesiones de desprecio y odio.  Por lo tanto, pregunto a todos los responsables de nuestra vida social y nacional: ¿dónde hay espacio en estos desfiles para la tolerancia que sus organizadores tienen constantemente en sus labios y que exigen para sí mismos? ¿Es la tolerancia una forma de poder burlarse de los creyentes y hacerlo públicamente y con impunidad?”.

El arzobispo llegó a decir que la cultura LGTBI es “una amenaza para los valores y la cohesión social y familiar de la nación”. Ciertamente, el lobby está concentrando su ofensiva contra Polonia, uno de los pocos campos de resistencia que quedan en la Unión Europea contra el omnipotente grupo de presión, y las reacciones de los grupos, dentro y fuera de Polonia, y de sus aliados en los grandes medios de comunicación ha sido la que cabía esperar.

De hecho, no es un lenguaje que se estile mucho en la Iglesia de hoy, más favorable a las tesis del padre jesuita James Martin o de obispos como Gregory, Cupich, Tobin, Falwell o Paglia, partidarios de la ‘acogida’ acrítica.

Pero la ofensiva se ha encontrado con un muro en forma Conferencia Episcopal, cuyo portavoz, Paweł Rytel-Andrianik, apoyó las palabras del arzobispo y denunció que “estos eventos tienen evidentes signos de blasfemia

Parece casi una respuesta a la petición hace unas semanas del portavoz de nuestra conferencia episcopal, monseñor Luis Argüello, cuando se preguntaba por qué los católicos no defendemos con igual pasión todos los puntos de la doctrina católica.