Portada Así visten los hombres de ‘Juego de Tronos’ dentro y fuera de Poniente
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Así visten los hombres de ‘Juego de Tronos’ dentro y fuera de Poniente

Es una serie, dicen, con un fuerte trasfondo político. Más cerca de ‘The Wire’ que de ‘El Señor de los Anillos’. Está la lealtad, la ambición, la conquista, la traición, la sensación de pertenencia. Todos los personajes son un poco grises (adiós al bueno muy bueno y al malo perverso) y, cuando pelean, siempre tienes la sensación de que están luchando por algo real y, para ellos, justo. Una serie de esas que primero se disfrutan y luego se reflexionan. Y todo eso está genial pero es que hay dragones. Y personajes que no existen. Y ejércitos cargados de armaduras, espadas con empuñaduras bestiales, acero, cuero, pelo. Juego de Tronos es un festín estético. No es que siempre lo llevemos todo al lado del estilo pero, ¿si no es en una serie de televisión, cuando vamos a poder disfrutar de la moda de forma lúdica? Con la última temporada ya en nuestros reproductores, repasamos el look de algunos de sus personajes, cómo son los actores que los interpretan y, avanzando la próxima temporada, los ecos de la serie en las pasarelas de otoño 2017. Que el invierno, aunque no queramos, está llegando.

Jon Snow – Kit Harington

Lo más parecido a un héroe que tiene la serie (y les habla un neófito de GOT) es, por supuesto, el que muestra uno de los looks más interesantes. Su uso de abrigos de pelo y de piel (incluyendo estolas con cabeza), normalmente un poco cubiertos por la nieve, lo convierte en uno de los favoritos para el fan hardcore de la moda. Ya nos imaginamos a Jay Z pidiendo a su sastre que recree alguna de esas pieles. Pero es que lleva también armaduras de cuero, petos cruzados atados con hebillas y esos apliques metálicos en la zona del cuello, los cuales recuerdan a elementos étnicos que no están lejos de la joyería que propuso Riccardo Tisci para Givenchy.

Harington, el actor, aparece mucho menos introspectivo y afectado que su personaje. Casi siempre informal (camisetas henley, camisas vaqueras, chupas de cuero), se atreve también con trajes de corte clásico, con gusto por los tonos grises. Pero la clave está en su grooming: el pelo rizado que siempre parece despeinado y esa barba apenas perfilada pero perfectamente definida. Uno, cuando era niño, se chafaba los rizos porque no molaban nada; hoy hay quien se hace tratamientos para conseguir el estilo Nieve. En la serie, a veces, lo lleva también recogido. Con esa mirada que siempre parece triste.

Jaime Lannister – Nikolaj Coster-Waldau

¡Tiene una mano de oro! Y por supuesto no queremos hacer chanza con algo tan grave como perder la mano pero, vaya, esto es una serie. El Lannister narcisista y enamorado (perversamente enamorado) tiene uno de los looks de ‘villano convertido en héroe’ más llamativos. Con camisa de cuero (esos costurones para unir las mangas harían las delicias de Craig Green) y ese cinturón enorme que ata como lo anudan ahora los insiders que van a hacer street style a las Semanas de la Moda, es uno de los personajes más estilosos. Ojo a esas hombreras metálicas que parecen garras.

El actor ha pasado de una media melena lisa (suelta es un poco grunge años 90 aunque en la serie la lucía hacia atrás muchas veces) al pelo corto alborotado. Ayuda también el no-afeitado rubio. Casi siempre luce traje impecable (le gustan los tonos azules) y ya ha posado varias veces para RZ. Con abrigo y nada más; con traje y cuello cisne; luciendo fulares. Nikolaj puede ponerse lo que quiera.

Petyr Baelish – Aiden Gillen

Elegimos a esta suerte de Gatsby de los tronos, siempre pendiente de medrar y alcanzar objetivos que no le corresponden, porque su look es el más inusual e inspirador de todos. Siempre pulido, nunca demasiado rudo, alejado de la batalla. Las túnicas, casi afiladas, con un poco de volumen en la falda. Los abrigos que lleva encima, normalmente sin mangas o con aperturas para los brazos. El broche de cuervo con el que remata las prendas. Los cuellos altos. ¡Es un personaje elegante!

El pelo de Gillen define claramente al personaje: más corto por los lados, bien peinado arriba, liso. Y las canas laterales, un recurso que muchas veces relacionamos (aunque no se sabe muy bien por qué) con una personalidad malvada. En la vida real, el actor lo alborota un poco para evitar la solemnidad de Baelish; una decisión que encaja muy bien con su estilo habitualmente informal. Además, también prescinde de la perilla, siempre con connotaciones un poco ‘medievales’.

Tyrion Lannister – Peter Dinklage

Le gustan las mujeres, le gusta el vino. Y si tiene que olvidar… bueno, él no olvida. Ha pasado ya por más sufrimiento del que cualquier otro llegará a vivir nunca y se ha visto obligado a tramar, a leer más, a pensar en la estrategia adecuada. Le encanta rajar y parece un rapero en una pelea de gallos: te desarma con dos frases. Es el rey de la camisa de cuello Mao, normalmente bajo un chaleco. También de esos trajes sin mangas, con faldilla, adamascados y combinados con camisas de cuero.

Ha evolucionado de un pelo casi lacio, corto por los lados y con flequillo y raya a un lado, a un look ‘principito’ de pelo ensortijado y compacto que es, quizá, de lo mejor de la serie. La barba poblada completa la evolución del personaje y, por extensión, del gran actor Peter Dinklage. En la alfombra roja suele elegir trajes oscuros de tres piezas que lleva con su notable punto macarra. Y ojo a algunos guiños años 70 a su look: chaquetas de ante y pañuelo al cuello.

Sandor Clegane – Rory McCann

Un personaje interesante porque define muy bien la historia de la armadura de batalla y, por extensión, de la vestimenta masculina. Aunque sabemos que ‘Juego de Tronos’ no sigue una línea temporal real, sí conviene mirar un poco en los libros de historia. En los inicios de la Edad Media, la guerra era la ocupación masculina principal y comenzaron a cubrir su cuerpo y a darle libertad de movimientos. De la túnica simple, similar para hombres y mujeres, se pasó a la armadura y los calzones para liberar las piernas mientras se iba a caballo. Esto es, al nacimiento del traje masculino moderno y a la diferenciación de sexos, porque la mujer sí mantuvo la falda. Las armaduras de Sandor son todo lo que esperas de un guerrero: hierro, capas, exceso.

Uno de los rasgos de estilo de Sandor es el pelo, que a veces usa para cubrir sus cicatrices. McCann no tapa nada y luce su calvicie con bastante dignidad; ni se cubre ni se rapa del todo, manteniendo cierto aspecto tosco. Pero no es el mejor ejemplo de estilo fuera de la serie: a veces lleva el kilt tradicional con cierto estilo, pero sus trajes (cuadros, camisas negras, malas proporciones) no son los más buscados de la alfombra roja.

 

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