Portada ‘Bugchasing’: la peligrosa moda de contraer VIH intencionadamente buscando el subidón de adrenalina
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‘Bugchasing’: la peligrosa moda de contraer VIH intencionadamente buscando el subidón de adrenalina

Bugchasing

El tratamiento antirretroviral (TAR) en 2016 tuvo un coste promedio de entre 3.758 y 9.714 euros por paciente al año, cubiertos por la Seguridad Social

La búsqueda de hombres seropositivos dispuestos a contagiar de forma premeditada a otros cuerpos sanos que lo deseen, por morbo, es una actividad que tiene su lenguaje con nombre propio. Hablamos del Bugchasing o caza del bicho, donde este bicho (bug) es lo que la sociedad llama comúnmente Virus de la Inmunodeficiencia Humana. También hay quienes lo denominan gift o regalo. Y es que, es así como lo percibe el bugchaser o cazador, obcecado en mantener relaciones sexuales con desconocidos sin preservativo, controlando desde el primer momento la infección. Lo que vendría a ser el portador y el contagiado, parece que en términos ingleses resulte más elegante.

Las estadísticas se mantienen estables. El centro de salud madrileño Sandovaldiagnostica alrededor de 390 nuevos casos de VIH al año en España. Según el Ministerio de Sanidad, se diagnosticaron 3.428 personas con la enfermedad en 2015 y más del 50% de los casos eran hombres que tuvieron relaciones sexuales con otros de su mismo sexo (HSH). Según el sistema de información sanitario Orion Logis, el tratamiento antirretroviral (TAR) en 2016 tuvo un coste promedio de entre 3.758 y 9.714 euros por paciente al año, cubiertos por la Seguridad Social. ¿Es el Bugchasing un delito contra la salud pública?

Juan González García, Coordinador de la Unidad de VIH del Hospital Universitario La Paz, se sorprende al conocer la existencia de dicha actividad. Asegura que los individuos que quieren infectarse voluntariamente por el virus son personas manipuladas o muy desinformadas, ya que, aunque tomen medicación de manera crónica para no desarrollar SIDA, pueden de igual manera ser contagiados por una cepa diferente a la original. Es decir, padecer “un virus-salvaje sin límites resistente a tratamiento”.

El doctor reclama una mayor concienciación social “Hay una gran falta de educación sexual, necesitamos volver a hacer campañas de prevención en medios de comunicación”. Según el sistema de información sanitario Orion Logis, el tratamiento antirretroviral (TAR) en 2016 tuvo un coste promedio de entre 3.758 y 9.714 Euros por paciente al año, cubiertos por la seguridad social ¿Es el Bugchasing un delito contra la salud pública?

Mientras tanto, muchos apeleros se arriesgan a contraer Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). En Madrid existen alrededor de 20 locales destinados a practicar sexo gay con desconocidos, entre ellos saunasclubes privados y bares con cuarto oscuro.

BareSpain es un portal que organiza quedadas y orgías exclusivamente con miembros de la web, que sólo mantienen sexo sin protección bajo su responsabilidad. Aquí el preservativo brilla por su ausencia. Eso sí, los organizadores ya avisan sobre los riesgos a los que se someten los participantes. Por otro lado, son estrictos a la hora de aceptar nuevos integrantes. Los hombres que deseen asociarse deben tener “entre 25 a 45/50 años, cuerpos cuidados, musculosos, deportistas, masculinos“, y ser “formales, discretos, morbosos, cerdos y con pocos prejuicios“. En su web dicen recibir entre 50 y 70 solicitudes al día, pero sólo unos pocos son admitidos.

Twitter tampoco se queda en el camino. El bugchasing queda disfrazado por el hashtag#neg4poz ¿Su significado? “Negativo en busca de positivo”. Un topic que aparece casi diariamente por diferentes usuarios.

Entrevista con un ‘bugchaser’

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Dos jóvenes amantes / sbego | SHUTTERSTOCK

Uno de los foros de contactos más activo en España es Pasion, donde se anuncian tanto profesionales del sexo como individuos que buscan pareja. Llama la atención un mensaje que escribe un chico de 22 años: “Busco jóvenes seropositivos con carga viral detectable para ser infectado por la enfermedad”. Se define como una persona sexualmente activa y “cañera”.

Otro de 20 años realiza el mismo reclamo, pero éste expone claramente el motivo que le lleva a tomar esa decisión: “Quiero disfrutar sin preocuparme más”. Conseguimos que Adrián, que es como quiere que le llamemos, nos cuente su experiencia.

¿Qué te hace querer ser ‘bugchaser’?
Subir el listón de la adrenalina y experimentar el placer del sexo sin protección alguna, aun sabiendo que la persona con la que estoy me puede infectar.
¿Qué redes utilizas para anunciarte como buscador del ‘bicho’? ¿Y por qué las utilizas?
Algunos utilizan aplicaciones. Yo, por ejemplo, prefiero ser más discreto y usar otras redes como los canales de chat de ChatHispano o los típicos anuncios clasificados en redes como Pasion.com. Y luego hay quien prefiere un vis a vis. Parece increíble, pero puedo asegurar que en Madrid hay más de una sauna gay con una pequeña ‘sección’ donde aparece la palabra AIDS o POZ [VIH positivo]. Muchos quedan vía foros o se identifican con alguna prenda o pulsera.
¿Cómo debe ser física y mentalmente el portador que te contagie?
Mi giftgiver, en este caso, debe ser una persona normal. No tiene que ser nadie especial, ni mejor ni peor, sólo aquella persona que esté dispuesta a pasar su enfermedad a otro, pero siendo un elemento consentido. En mi caso, no quiero drogas, ni elementos de BDSM.
Ahora mismo eres bugchaser, pero en el momento de contagiarte pasarás a ser portador seropositivo. ¿Cómo planteas tu vida desde ese momento en adelante?
Soy un chico sano, hago deporte, salgo con mis amigos, estudio. Mi única diferencia es que tendré que añadir una pastilla al día el resto de mi vida. Quizá tenga una época en la que decida pasar el virus a otros bugchasers como yo. Al ser una práctica destinada al público adolescente y joven, encontrar giftgivers de mi edad es complicado, y así se amplía el abanico. En cuanto al tema familiar, bueno, hace tiempo que vivo solo, por lo que mi familia y mis amigos no deben de saber nada de esto, primero para no preocuparles y, segundo, porque todos tenemos nuestros secretos e intimidades.
¿Cuánto tiempo hace que tienes la idea en mente y cuál fue el detonante?
La idea surgió hace tiempo. Conocí a un par de chicos en Madrid que iban de bareto en bareto, buscando cuartos oscuros, saunas, cualquier sitio donde poder ser bugchaser y que les pasaran el bicho. Al principio no comprendía muy bien la idea, ahora sí, quiero ‘jugar con fuego’.
¿Qué riesgos asumes?
Asumo todos los riesgos, por supuesto. Lo principal en el Bugchasing es el mutuo acuerdo. Ambas personas queremos lo mismo. Disfrutar. Ambos sabemos lo que tenemos y lo que puede ocurrir. Sé que hay otras ETS y que puedo infectarme, pero hay tratamientos. Son menos fuertes que el VIH. También me arriesgo al estigma social, aunque en mi caso nadie lo sepa, aparte del personal médico y farmacológico.
¿Y si lo hubiera, algún beneficio?
Pertenecer a un grupo de gente, poder empatizar con ellos y saber que ya no tienes que preocuparte por si puedes contagiarte o no del VIH.
Muchas personas creen que en España el bugchasing no existe, que es de descerebrados o de gente que no ha recibido una educación sexual correcta. ¿Qué les dirías a esas personas?
Pues a esas personas les diría que la mayoría de bugchasers (o al menos los que conozco) somos personas muy cuerdas, de un nivel social medio o medio/alto, con estudios, con inquietudes sociales y culturales. Somos personas que conocemos perfectamente dónde nos metemos al querer este tipo de prácticas. No debemos confundir educación sexual con preferencias y gustos sexuales. Si siguiéramos esa teoría, todos los seguidores del BDSM, de actos como Scat, Pissing o Fisting tendrían una mala educación.
¿Qué opinas sobre el rechazo social que aún existe hacia las personas con VIH?
Por desgracia, la gente sigue temiendo al VIH. Y no deberían. Nos resfriamos, nos tomamos un antibiótico, o un antipirético para la fiebre, lo pasamos y ya. Todos felices. Lo mismo pasa con el VIH. Una persona se infecta. Lo detecta a tiempo. Se medica. La vida sigue. Un VIH+ es una persona completamente normal, con sentimientos como tú y como yo. Y si a nosotros nos afecta el rechazo y la soledad, imagínate cómo le sienta a una persona que sabe que lo va a tener un poco más difícil para entablar una relación personal. Creo que también todos los bugchasers jóvenes vamos encaminados a hacer visible eso. Que se puede querer a una persona incluso teniendo VIH.
Ahora tienes 20 años, ¿cómo te ves dentro de 30/40 años? ¿Cómo sería tu estilo de vida?
Me gusta experimentar y sexualmente soy muy liberal, pero en el futuro me veo sentando la cabeza. Algún día quiero formar una familia e inculcar unos valores sanos y una buena educación sexual. Lo que yo haga en mi vida no significa que sea lo que enseñe a los demás. Lo que se desee hacer con el destino es decisión de cada uno.
¿Te asusta algo del proceso?
La incertidumbre de no saberlo todo es lo que me provoca más miedo. El resto sé que se puede superar.