Portada Descubren una proteína “entrometida”, clave en la señalización del dolor
Investigación Medicina

Descubren una proteína “entrometida”, clave en la señalización del dolor

Descubren una proteina

Las neuronas sensoriales regulan la forma en que reconocemos el dolor, el tacto y el movimiento y la posición de nuestros propios cuerpos, pero el campo de la neurociencia está comenzando a desentrañar estos circuitos. Ahora, una nueva investigación del Instituto Salk, en Lajolla, California, Estados Unidos, muestra cómo una proteína llamada p75 es crítica para la señalización del dolor, lo que podría tener algún día implicaciones para el tratamiento de trastornos neurológicos y traumas como la lesión de la médula espinal.

“La proteína p75 es un cuerpo entrometido. Desempeña un papel en muchas vías de señalización diferentes”, dice el profesor Salk Kuo-Fen Lee, titular de la Cátedra Helen McLoraine en Neurobiología Molecular y coautor del nuevo trabajo, que se publica este martes en ’Cell Reports’. “Esta complejidad hace que la proteína sea interesante de estudiar. En esta última investigación, descubrimos que, además de sus otras funciones, también es necesaria para la supervivencia de ciertas neuronas sensoriales del dolor”, añade.

Investigaciones anteriores del laboratorio de Lee habían demostrado que p75 está involucrada en una vía de señalización que regula el desarrollo de las neuronas sensoriales (células que transmiten nuestra sensación de dolor, tacto y tensión muscular) en los ganglios de la raíz dorsal.

En este último estudio, los científicos colaboraron con un equipo de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, liderado por el autor coautor Brian Pierchala para aprender más sobre el papel de p75 en el desarrollo de las neuronas sensoriales. Analizaron ratones que carecían de p75 solo en las neuronas sensoriales. Cuando estos roedores nacieron, sus neuronas sensoriales fueron normales; pero cuando tenían seis meses, algunas de esas neuronas sensoriales habían degenerado, en particular las poblaciones de células que generalmente transmiten señales de dolor.

Resultó que p75 se asocia con otra clase de receptores, la llamada familia de receptores GDNF (factor neurotrófico derivado de células gliales). La proteína p75 se une a un receptor llamado Ret, que está vinculado con algunas enfermedades neurológicas y con ciertos tipos de cáncer.

CLAVE EN EL FUNCIONAMIENTO NORMAL DEL SISTEMA NERVIOSO

Los miembros de la familia GDNF apoyan la supervivencia de las neuronas sensoriales que transmiten la señal del dolor y p75 mejora este efecto de promoción de la supervivencia al interactuar con Ret. Cuando se eliminó p75, se redujo la señal promotora de la supervivencia de los miembros de la familia GDNF y las neuronas sensoriales que necesitan esta señal para sobrevivir se degeneraron gradualmente.

“En este estudio en particular, uno de los hallazgos notables es que existe esta relación entre Ret y p75. Es algo que antes no se conocía”, afirma Zhijiang Chen, investigador postdoctoral en el laboratorio de Lee y uno de los coprimeros autores. “Esta investigación agrega más importancia al papel de p75 como un regulador maestro para muchas vías de señalización diferentes que son vitales para que el sistema nervioso funcione normalmente”, añade.

Lee dice que, aunque no conoce ningún trastorno humano que esté relacionado con la pérdida de p75 en particular, la sensación de dolor es obviamente vital para la calidad de vida. “Sabemos de personas que tienen este tipo de déficit sensorial y puede ser un problema serio -dice-. Gracias a esta investigación, ahora sabemos más sobre la amplia influencia de la proteína p75”.

Los estudios futuros analizarán el papel que desempeña p75 en otros dos tipos de células: las células gliales y las células de la piel. Los investigadores también planean mirar con más detalle el papel de p75 en distintas partes del cuerpo. “Sabemos que hay un alto porcentaje de neuronas sensoriales con fuerte expresión de p75 en la región sacra”, señala Lee.

Revista Zero

Mercedes-Benz