Portada El culo de Salomón
Relatos gay

El culo de Salomón

El caliente y espeso semen de Jens atraviesa la faringe de Salomón y desciende por el esófago hasta caer en la bolsa muscular de su estómago… Salomón se saca la gruesa verga de la boca y, con los ojos chispeantes de placer, mira con pasión esa potente arma sexual. Y empieza a lamer con glotonería las tardías gotas de leche que aún asoman por el rojizo capullo.

EL CULO DE SALOMÓN

Hace días que Jens está caliente… Es un fornido cuarentón de cuerpo velludo y naturaleza indómita, y cuando le empieza a picar la polla, necesita con urgencia descargar su leche en un deslechador. Para ello, nada mejor que con su amigo Salomón. Un joven moreno de bonitas curvas y piel aterciopelada, de magníficos ojos azules y arrebatadora belleza. Tremendamente servicial y vicioso… Esta tarde, cuando Salomón ha abierto la puerta de su piso, y ha visto a Jens apoyado en el lindar de ella, con esa expresión de lujuria en su rostro, y la mirada de macho en celo, que el conoce muy bien. Ya sabe que durante las próximas horas lo estará follando cómo si fuera a acabar el mundo.

Ha pesar que Salomón ha tenido mucho sexo con mucha gente, y lo vive a tope, cuando ve a Jens, se excita al momento. Fue con él con quien tuvo la oportunidad divina de entregar su virginidad. Con una leve sonrisa de complicidad, sigue sumisamente a Jens, que cómo un torbellino va directamente hacia el dormitorio de Salomón. Ese santuario en donde vive el sexo sin murallas, venciendo siempre los instintos más bajos y lujuriosos. Una imponente oscuridad se impone en el cielo, la luz de la tarde se retira quedamente… Jens y Salomón llevan horas follando… la polla de Jens flagela el cuerpo adolorido de Salomón, buscando nerviosamente su culo. Jens está tan cachondo, que su cuerpo se llena de gotas de sudor, y su caliente capullo se moja completamente de líquido seminal… De un manotazo, Jens pone a Salomón contra la pared, y le abre las piernas… Encegado por el frenesí sexual, mete sin compasión su largo y grueso rabo en el ano de Salomón, que da un respingo de dolor.
Jens gime de placer… El caliente culo de Salomón le hace volver loco. Ése ano, es cómo una boca inversa, que succiona y devora la verga de Jens, mientras lo folla apasionadamente con unas envestidas cada  vez más bruscas… Salomón también gime cómo un poseso al sentir como ése macho salvaje desahoga sus instintos sexuales más primitivos en su tragón y vicioso culo. Jens, que está ya a punto de correrse, saca su polla del culo de Salomón y, éste se arrodilla sumisamente delante del grueso rabo… Jens se masturba con su gruesa y ruda mano, a la vez que con la otra le da un cachete en la cara a Salomón, que abre la boca esperando ansioso la leche de su semental…  – ¡ AAAHHH!… -. Con un grito de macho cabrón, Jens se corre en la cara de Salomón, llenándola de espeso semen.