Portada GAYS POR DINERO. HETEROSEXUALES HACIÉNDO DE GAYS
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GAYS POR DINERO. HETEROSEXUALES HACIÉNDO DE GAYS

En las películas pornográficas gays, hay cientos de actores que son heterosexuales, sin embargo realizan actos sexuales explícitos con otros hombres en calientes videos (por ejemplo, Clay Maverick, Branson, Mike Hudson Wolf, James Aaron, Peter North). Algunos otros actores porno gays como con Kristen Bjorn y algunos modelos de Bel Ami ( Kurt Wild, por ejemplo) están casados y tienen hijos.

Hoy proliferan los videos y webs porno gays que nos muestran hombres heterosexuales seducidos por dinero y que terminan sosteniendo relaciones con otros hombres, llegando en casos a ser penetrados analmente. Más dinero se le ofrece, más límites se rompen. Muchos de los que participan en producciones de esta naturaleza son probados heterosexuales que, necesitados de dinero u oportunidades, pueden llegar a situaciones absolutamente homosexuales. Páginas como Corbin Fihser, Sean Cody, Bel Ami, Latin Boiz, entre otras, presentan modelos realizando las más calientes escenas homosexuales, pero esos modelos son heterosexuales actuando para satisfacer el morbo del público gay.

Raúl J es un cubano residente en Miami con quien logré conversar. Él dice“mucha gente creerá que desnudar a un hetereosexual para una web gay es un tema complicado. No lo es. Antes tal vez, hoy no tanto. A Estados Unidos llegan milles de hispanos cada año y muchos de ellos sufren para adaptarse a la nueva realidad. Lo cierto es que los principales modelos latinos que participan en producciones gays son heterosexuales que por dinero se atreven a realizar cosas que jamás imaginaron”. Estos muchachos tienen muchas necesidades económicas, desean trabajar, estudiar o mantener a sus familias. Son masculinos, sus cuerpos bien cuidados y sus traseros cerrados, son los modelos perfectos para el consumidor gay común”

Añade el productor “muchos empiezan haciendo sesiones fotográficas en las que aparecen solos y se masturban mirando pornos heterosexuales, pero luego les ofreces más dinero y podrían hacer una masturbación mutua, luego más dinero y penetran. Con mil dólares he visto cientos de machos heterosexuales sentir un enorme pene dentro. Hoy ellos viven con sus esposas e hijos”.

Las personas involucradas en la industria pornográfica gay dicen que muchos actores que se consideran heterosexuales no lo son tanto , en cambio hay otros que realmente lo son y suelen drogarse, beber alcohol o ingerir pastillas para ejecutar sus actuaciones.

Martín es argentino, tiene 27 años y hace cinco años participó en ocho videos porno gays. “Mi país estaba en crisis y llegaron unos productores gringos a ofrecerme dinero por actuar en videos para gays. Primero dije que no, que jamás lo haría, pero necesitaba el dinero y sali en uno. Los gringos salieron con que mi actuación había gustado mucho y que el público pedía verme teniendo sexo con otro hombre. Yo dije que no, de ninguna forma, tenía mi novia y que eso sería una locura. Pero me sacarón dos mil pesos y me compraron. Penetré a un hombre por primera vez y tuve que usar popers y ver videos pornos con minas espectaculares. Los gringos me dicen entonces que el video había sido un éxito, que por el internet la gente me pedía en más producciones, pero que querían que me la metan. ¡Eso no! dije, pero me ofrecieron tres mil dólares y acepté. Un brasileño me la metió y me olvidé de todo, estaba algo borracho y hasta me excité. Luego y por más plata hice tríos y hasta viajé a Brasil para una orgía en un sauna donde me penetraron cinco. Mi novia jamás se enteró, me casé con ella y ya ni pensaría en volverlo a hacer. La verdad me ayudó mucho económicamente ¿Si me arrepiento? A veces, pero pienso en la guita que gané con la que ayudé a mis viejos y se me olvida jajaja…”

¿A qué viene esta moda de ver en acción a héteros jugando a ser gays? Pues, siendo que muchos hombres gays consideran a los hombres heterosexuales como objetos de fantasía, las productores de porno gay han encontrado en esto una excelente oportunidad de ganar dinero y lo están logrando.

Sin duda los miles de dólares que la industria porno gay suele gastar en el pago de actores, motivan al debut de chicos con enamoradas o casados y con hijos a entregarse al fragor de las más candentes historias de placer homosexual…

LOS TRABAJADORES SEXUALES

Existen muchísimos heterosexuales que tienen contacto sexual con otros hombres a cambio de dinero. Aunque este contacto se da lejos de las cámaras, obviamente ocurre y se da a diario, en la calle o por internet. En Lima, lugares como la Plaza San Martín o el parque Kennedy nos dejan ver a los famosos “fletes”, muchos de ellos heterosexuales, no obstante totalmente dispuestos a satisfacer al cliente más exigente. Muchos mantienen a su esposa e hijos comercializando sus cuerpos y se entregan a hombres y mujeres por igual. Los fletes de la Plaza San Martín son, principalmente, miembros del Ejército peruano, jovenes en pleno servicio militar obligatorio.

César, 24 años nos dice “Yo no soy gay pero por billete normal me como patas. Solo soy activo, nada de que me coman, es que yo no soy gay”

Ramiro tiene 18 años y es natural de Pucallpa. Nos dice “mis amigos me trajeron a la plaza para conseguir dinero, me dijeron que los cabros pagaban bien y como teníamos hambre vine. Desde allí trabajo a veces en esto. Si dejo que me claven pero con condón, eso sí que me paguen el doble. No soy homosexual, solo lo hago por necesidad…”

STRIPPERS

Esos hombres musculosos que se desnudan y erectan para gays, juegan con ellos y bailan en discotecas y clubes homosexuales, no son gays, son siempre heterosexuales. Su trabajo es llegar a la disco, entrar al camerino, prepararse para el show, actuar e irse. Si nivel de involucramiento con los gays es mínimo aunque ellos sean de mente abierta.

“Lo hago por trabajo. Para mi ser stripper es una chamba tan válida como cualquier ota. Pero no solo bailo para gays, tambien lo hago para mujeres, señoras y todos lo que me contraten” nos dicen JV joven stripper de 20 años padre de una niña.

Común es que muchos gays ofrezcan dinero por algún servicio de estos muchachos musculosos. No todos aceptan.

“Yo solo bailo. En el show jodo, hasta me suelen tocar, pero no soy gay por eso no acepto las proposiciones que me hacen”. ¿Si otros strippers lo hacen ? Seguro que si, yo no.

El ambiente gay está repleto de heterosexuales perfectamente amalgamados en nuestra cotidianedidad. La polémica respecto de que si estos hombres son héteros, gays o bisexuales siempre estará abierta. Gays o no, lo cierto es que estos terminan avivando más de una fantasía o, simplemente, haciéndola realidad…