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Gracias papá por ser el primer hombre feminista de mi vida

 

Desde que llegué al mundo ha sido el primer hombre que creyó de verdad en mí, defendió mis derechos y aspiró a que llegará tan lejos como quisiera.

Sí, si hay un hombre verdaderamente feminista en mi vida es mi padre. Y tengo muchas razones para darle las gracias.

1.- Gracias por estar enseñarme cada día algo nuevo, querer que fuera independiente, libre y por darme todo lo que necesité para ser la persona que soy hoy.

2.- Y apoyarme en cada paso de este camino. Incluso muchas veces sin que fuera consciente de que estabas ahí, apoyándome en la distancia y esperando por si te necesitaba.

3.- Porque siempre me quisiste estudiando, teniendo una formación y la capacidad para poder desenvolverme sola en el futuro.

3.- Pero también por enseñarme que los fracasos le suceden a todo el mundo y es normal tener algún tropezón por el camino. Así que también me enseñaste a levantarme y continuar.

4.- Gracias, porque nunca me viste como una persona débil o que se mereciera menos que los demás.

5.- Y por recordarme que mi trabajo es y será mi independencia. Siempre.

6.- Por tener sueños para mí mucho más grandes de los que yo jamás tuve o tendré, sueños ambiciosos pero totalmente realistas (porque, como dice ese slogan publicitario, “yo lo valgo”).

7.- Por compartirlos conmigo.

8.- Gracias porque tuviste siempre palabras bonitas para mi madre, delante de mí, convirtiéndote en el mejor ejemplo de lo que debe ser una relación sana y a la que aspirar.

10.- Y cuando me viste triste por un chico me recordaste que ningún hombre se merece la pena y que valía mucho (“y si no lo ven, que se vayan a freír espárragos”).

11.- O cuando detectaste algún atisbo de maltrato psicológico en aquellas primeras relaciones me explicaste qué es ser un buen hombre y lo que se merece una mujer en cualquier relación.

12.- Por estar conmigoo durante los mejores momentos de mi vida. Y también los peores.

13.- Y respetar cada una de mis decisiones. Incluso cuando sabías que podía estar equivocándome o metiéndome en un lío, supiste respetar mi libertad y mi criterio.

14.- Gracias por animarme cada día a luchar por lo que quiero. Aunque a veces no sea lo mismo que quieras tú.

15.- Y hacerlo cada vez que estoy a punto de rendirme. Porque sabes lo importante que es para mí.

16.- Porque tú nunca pusiste en duda mis capacidades.

17.- Por indignarte cada vez que alguien lo hizo o me trató de forma injusta.

18.- Tú nunca lo hiciste. Jamás pensaste que me merecía algo diferente por ser mujer, me dejaste siempre volver a casa a la misma hora que mis hermanos y me diste las mismas responsabilidades y libertades que a ellos, sin importancia de ser chico o chica.

19.- Gracias porque cuando me viste con aquella primera minifalda no dijiste nada, incluso sabiendo que habría hombres que no callarían.

20.- Así que, gracias también por reconocer que las cosas aún no han cambiado lo suficiente y ver el mundo a través de mis ojos, ponerte en mi lugar y reparar en todo lo que queda por hacer aún.

21.- Y empujarme para que no me quede sentada e intente cambiarlo.

22.- Por sentirte orgulloso de cada uno de mis éxitos, incluso de los más pequeños.

23.- Gracias, porque ha sido tu fe en mí la que me ha hecho creer más en mí misma que nunca. Y porque esa fe ciega me ha hecho darme cuenta de que mis inseguridades y dudas no tenían sentido.

24.-.- Por creer, de verdad, que podía llegar muy lejos. Y que puedo seguir haciéndolo.

25.- Gracias, sobre todo, por querer siempre lo mejor para mí.

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