Portada Kevin Kasper no se corta y nos hace una
Relatos gay

Kevin Kasper no se corta y nos hace una

Los gemidos por toda la sala oscura, el sonido del impacto de caderas y huevos sobre culos extraños, hacen que se le ponga dura. En lugar de quedarse de pie, toma asiento y se apoya contra una pared, sintiendo cómo su espalda se escurre levemente resbalando por la lefa que alguien ha estampado antes. Era una de las reglas, no acercarse a las paredes, pero le encanta saltarse las normas. Se queda totalmente desnudo y sabe que enseguida su mano tendrá sustituta, porque es guapo, porque está bueno y porque la tiene muy larga, gorda y apetecible. Se la pajea lentamente consciente de que alguien le está mirando y deseando chupársela.

La cabecita rubia de un chavalín que apenas rozará los veinte, enseguida se apodera de su polla y se la jala apretando bien los labios y usando la lengua, jovencito pero experto mamador. Se queda en la gloria experimentando todo tipo de sensaciones, una boca que no conoce pero que le encanta succionándole el nabo, un coro de sonidos de mamadas, folladas y jadeos de fondo. Con los cojones cargados de tanto vicio, decide participar de esa orgía orquestal del cuarto oscuro, pone al chaval de vuelta, al que no le importa que le endiñe el rabo a pelo, y se la empala a tal velocidad que pierde el control sobre la follada y las pelotas le meten prisa para soltar la descarga.

follada a saco revista zero (1)