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La alergia a la penicilina parece aumentar el riesgo de infecciones hospitalarias

alergia a la penicilina

Un estudio realizado por investigadores del Hospital General de Massachusetts (MGH, por sus siglas en inglés), en Estados Unidos, encontró que los pacientes quirúrgicos que se cree que son alérgicos a la penicilina eran significativamente más propensos a desarrollar infecciones en el sitio quirúrgico que los pacientes sin alergia declarada, una diferencia totalmente atribuible a los antibióticos alternativos utilizados para prevenir tales infecciones.

“Este estudio tiene un significado clínico directo”, afirma Kimberly Blumenthal, de la División de Reumatología, Alergia e Inmunología y el Centro de Evaluación de Práctica Médica, y del Centro Lawrence de Calidad y Seguridad en MGH. “Ya sabemos que más del 95 por ciento de los pacientes que creen que tienen alergia a la penicilina pueden tolerar el fármaco, lo que indica que la evaluación de la penicilina en el preoperatorio podría reducir eficazmente las infecciones del sitio quirúrgico en estos pacientes”, añade.

Los autores, cuyo trabajo se publicará en la edición digital de ‘Clinical Infectious Diseases’ coincidiendo con la presentación de los datos en la conferencia IDWeek2017, señalan que el 40 por ciento de las infecciones relacionadas con el cuidado de la salud en pacientes hospitalizados ocurren en el lugar de las incisiones quirúrgicas, y tales infecciones pueden llevar a complicaciones e, incluso, a la muerte.

También aumentan significativamente los costos de atención médica, con un tratamiento de la infección promedio superior a 25.000 dólares, e influyen en la percepción de los pacientes sobre la calidad de la atención que reciben, algo que puede afectar directamente al reembolso del hospital. Las alergias a la penicilina declaradas se han asociado con infecciones relacionadas con el cuidado de la salud, pero ningún estudio previo ha analizado un posible impacto en las infecciones del sitio quirúrgico.

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Blumenthal y sus colegas revisaron los registros médicos de casi 8.400 pacientes que se sometieron a procedimientos quirúrgicos comunes –reemplazo de cadera o rodilla, histerectomía, cirugía de colon y bypass coronario- en el MGH entre 2010 y 2014. De ese total, 922 pacientes tenían alergia a la penicilina en su historial médico, una proporción similar a la de la población general. En general, 214 pacientes desarrollaron una infección en el sitio quirúrgico: el 3,5 por ciento de aquellos con alergia a la penicilina documentada en comparación con el 2,6 por ciento de los que no tenían.

UN 50 POR CIENTO MÁS DE RIESGO

Después de ajustar por factores como edad, sexo, raza y tipo y duración de la cirugía, encontraron que el riesgo de una infección del sitio quirúrgico era un 50 por ciento mayor en pacientes con alergia a la penicilina y el único factor claramente vinculado con el riesgo de infección fue el tipo de antibiótico recibido. Una revisión de la información disponible sobre las reacciones que llevaron al diagnóstico de alergia de los pacientes reveló que prácticamente todos ellos podrían haber recibido de forma segura pruebas estándar de alergia a la penicilina. Sólo cinco tuvieron los tipos de reacciones de hipersensibilidad severa que descartarían esas pruebas.

Dado que las pautas actuales sugieren que los pacientes con una alergia a la penicilina documentada no reciban cefazolina, el antibiótico estándar utilizado para prevenir infecciones del sitio quirúrgico, a menudo reciben medicamentos como dindamicina, vancomicina y gentamicina, que son menos efectivos contra estas infecciones, señala el autor. La vancomicina, además, requiere un tiempo de infusión más largo que la cefazolina, por lo que el aumento de la tasa de infección también podría relacionarse con el hecho de que prácticamente todos los presuntos pacientes con alergia a la penicilina tratados con vancomicina pueden haberla recibido demasiado cerca de la iniciación quirúrgica para que tenga plena efectividad.

La autora principal del trabajo, Erica Shenoy, de la División de Enfermedades Infecciosas y la Unidad de Control de Infecciones del MGH, encargada de presentar los resultados del trabajo en IDWeek, dice: “Esperamos que nuestras conclusiones aporten luz para reconsiderar el lenguaje sobre las pruebas de alergia a la penicilina en las directrices nacionales.

“En el ínterin, yo recomendaría que cualquier paciente con antecedentes de alergia a la penicilina o cefalosporinas -la clase de antibióticos que incluyen la cefazolina- que están programados para la cirugía pregunten a su médico si va a necesitar un antibiótico y, en caso afirmativo, hable sobre la posibilidad de remitirle a una evaluación de la alergia de antemano para aumentar sus posibilidades de obtener el antibiótico más eficaz”, concluye.

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