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La historia completa detrás del disco español más vendido

Hace 20 años Alejandro Sanz publicó el álbum ‘Más’ y todo cambió para siempre. A punto de celebrarlo con un concierto único, hablamos con aquellos que le ayudaron a construir el fenómeno.

 

Cuando el pasado 19 de enero Alejandro Sanz anunció en sus redes sociales que el 24 de junio daría un concierto en el Vicente Calderón para revivir el que, en sus propias palabras, fue “el reventón más grande” de su carrera, quedó claro que no exageraba. El cantante hablaba de celebrar los 20 años de Más, un éxito sin precedentes que colocó seis millones de ejemplares en el mundo, dos de ellos solo en España. El disco más vendido de la historia en nuestro país.

A pesar de estas cifras, todavía quedaba por saber cómo iba a reaccionar el público a esta noticia. Sus más de 15 millones de seguidores en Twitter y sus seis en Facebook respondieron positivamente, pero una cosa es dar un like y otra comprar una entrada para ver algo que triunfó hace dos décadas. El 3 de febrero ya no quedaban dudas de que el fenómeno iba a repetirse. A la media hora de salir a la venta ya estaba todo el papel vendido. Eso convierte a Sanz en el único artista español en agotar todas las entradas para un concierto de un estadio en tan poco tiempo. Los más rápidos, cerca de 50.000 afortunados, disfrutarán de un momento histórico este fin de semana. Los que no, están pagando en torno a los 600 euros por persona para hacerse con una en la reventa.

¿Demasiado dinero para escuchar unas canciones viejas? Igual no tanto si tenemos en cuenta que Más no solo marcó un punto de inflexión en la carrera de Sanz, sino que fue mucho más allá –hoy el álbum se estudia en la Universidad de Berkeley como ‘fenómeno de un disco de pop latino’–. Se trata de un álbum que trazó un momento clave de la historia de la música popular.

MÁS QUE VENTAS MILLONARIAS

Por eso el de esta semana, más que un tributo necesario –que lo es–, es el reconocimiento a un trabajo comercial que en muchos aspectos redefinió las normas del negocio y marcó nuevas metas para el resto de la profesión. Más supuso un hito para el mercado discográfico español al superar las ventas, casi doblándolas, de cualquier álbum editado en nuestro país anteriormente. Hasta ahora, ningún disco se ha acercado a esa cifra”.

El que habla es José Luis de la Peña, dedicado en la actualidad a la producción y edición musical y al management de artistas en Smart Music y Clever Music pero que trabajaba entonces para la discográfica que editó el disco. “Fui director de A&R en Warner desde finales de 1990, cuando encontramos a Alejandro Sanz; participé en su fichaje y trabajé con él desde el primer momento hasta 2001 que dejé la compañía para irme a Universal”, cuenta. “En Alejandro vimos un artista con un enorme potencial. Por su carisma y, sobre todo, por sus canciones, que sorprendían por la belleza de sus melodías y por la madurez e intensidad de sus letras viniendo de un chico de tan sólo 21 años. Fue un fichaje complicado y caro porque tuvimos que competir con otra discográfica que también estaba interesada en él”.

La lucha mereció la pena. Desde Viviendo Deprisa (1991), con el que empezó su reinado en las carpetas adolescentes, hasta su último álbum de estudio, Sirope (2015), Sanz lleva vendidos más de 25 millones de discos. Y todos los álbumes que ha publicado, 16 en total, han sido multiplatino en España, Latinoamérica o Estados Unidos. “Si extrapolamos las ventas de Más con la referencia del mercado español a cualquier otro, posiblemente no haya un disco en otro territorio que haya vendido tal cantidad de unidades en relación su tamaño”, explica De la Peña.

Para él, el compositor fue “un revulsivo”. Tras una década “de dominio de la escena española por parte de grupos de pop y rock, Alejandro apareció como la explosión de un nuevo cantautor solista que conseguía enormes ventas. A partir de Más, su estilo consolidó una tendencia musical que se ha mantenido hasta hoy en día con una enorme cantidad de artistas de éxito que han seguido su estela”.

MÁS QUE UNA CASUALIDAD

Más convirtió a Alejandro en un ídolo de masas dentro y fuera de nuestras fronteras. El disco se lanzó en septiembre de 1997 con 10 canciones. Contenía una batería de éxitos rotundos: Corazón Partío, Amiga mía, Y, ¿Si fuera ella?, Si hay Dios, Aquello que me diste o Ese último momento… Pero aquello no fue fruto de la casualidad. Sanz escribió más de 30 temas para pergeñarlo. “Cuando haces un repertorio, a las canciones hay que llamarlas por su nombre y después dejar que sean ellas las que se peleen por su puesto en el disco”, contaba el artista en un especial de casi una hora grabado por TVE en noviembre de ese año.

Aquellas melodías se ganaron su puesto por derecho propio tras un proceso de creación casi enfermizo. Para llevarlo a cabo, el cantante, que entonces tenía 28 años, se encerró durante uno en su habitación, de la que sólo salía 10 minutos al día para que la limpiaran obligando a su madre a dejarle la comida delante de la puerta. Su carrera se había ido edificando de manera prudente y ya apuntaba maneras con temas como Si tú me miras y 3.

Este último había funcionado especialmente bien, y por eso para Más Alejandro volvió a Italia para grabar con Emanuelle Ruffinengo como productor en los estudios Excalibur de Milán. El resultado fue más que satisfactorio. “Alejandro siempre nos presentaba las canciones a guitarra y voz y con las letras sin acabar del todo. Cuando las escuchamos nos parecieron grandes temas pero cuando vimos el enorme potencial del álbum fue al escuchar los temas ya arreglados y pre-producidos para empezar a grabar”, recuerda De la Peña. “La verdad es que el repertorio que presentó fue el que se grabó finalmente, a excepción de dos canciones que quedaron fuera. Una de ellas era Aprendiz, el hit que lanzo a Malú. Imagínate qué repertorio, era una maravilla”.

MÁS QUE LA CANCIÓN PERFECTA

Sin duda, un álbum del que se extraen siete sencillos es algo extraordinario. El escogido para su presentación en sociedad –por De la Peña y por el entonces director de la compañía, Iñigo Zabala–, fue Y si fuera ella.

El responsable de prensa de Warner en aquel momento, Óscar García Blesa –desde 1995 se dedica al oficio de la venta de música grabada, bien sea en formato físico (Warner Music y RCA) o digital (Real Networks)–, rememora el revuelo que causó aquel tema en la discográfica: “Recuerdo perfectamente el momento en que lo oí por primera vez. Era una época en la que se escuchaba música a todo volumen en los despachos, detrás de cada puerta había alguien oyendo música, cuanto más alta mejor. Íñigo Zabala salió medio aturdido de su despacho, decía cosas como ‘es increíble, esto es la hostia’ y frases parecidas. Atravesó el hall de la segunda planta reclutando gente para escuchar el que iba a ser el primer sencillo del disco. Flipamos, claro. Hay canciones que me encantaría poder escuchar siempre como si fuera la primera vez. Y si fuera ella es una de esas. Nunca me cansa”.

El marketing del disco fue apabullante. “Estuvimos trabajando el álbum durante casi dos años. Se hicieron todo tipo de estrategias en radio, televisión, prensa, puntos de venta… Lanzamos una colección de tres videos VHS y DVDs, uno de ellos con una grabación en directo en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Y ¿si fuera ella? fueron la canción y Alejandro Sanz el artista elegidos por Freixenet para su campaña navideña de 1998…”. De la Peña enumera los logros uno tras otro, pero son tantos que parecen mentira.

Uno de los artífices de aquel trabajo de promoción titánico fue García Blesa. “Fue un disco tan largo que al terminar el proceso yo ya estaba como jefe de producto en Warner. Humildemente creo que el trabajo de prensa fue buenísimo, se posicionó a Alejandro donde le correspondía. Pero en realidad fueron las canciones las que le colocaron en su sitio, yo solo me encargué de que los que no lo veían claro abrieran más los ojos”, reconoce. “La gran diferencia respecto a los lanzamientos del momento fueron las canciones. El negocio de la música es y será siempre un negocio de canciones y en Más había diez increíbles”.

MÁS QUE UN MILLÓN DE COPIAS

Las ventas fueron inmediatas. “Desde el primer día, y durante casi dos años, el disco vendió y vendió y vendió. Fue número uno dos navidades seguidas. La noticia de la semana era saber quién ocupaba el número dos. No debe sonar arrogante, sencillamente Más jugó una liga comercial inédita hasta entonces”, argumenta García Blesa.

Cuando, en la Navidad de 1997, Más alcanzó el millón de discos vendidos en España nadie podía imaginar que aún quedaba trabajo por hacer. O casi nadie. “Estábamos todos los de la compañía en la segunda planta de las oficinas de la calle López de Hoyos celebrando con una copa de champán lo que ya era un hito: vender un millón. Entonces, el presidente de Warner, Saúl Tagarro, un tipo con un gran instinto comercial y mucho oficio, bajó desde la tercera planta y se unió al brindis diciendo algo así como “no celebren demasiado que aún tenemos que vender otro millón”. Casi todos pensamos que estaba loco… pero no. Tuvo claro que aquel disco tenía mucho camino por recorrer. Otro se hubiera dado por satisfecho, se hubiera relajado. Saúl en España e Íñigo en América, junto a los diferentes equipos de Warner, siguieron empujando hasta el final. Acabó vendiendo seis millones en todo el mundo y 2,2 millones sólo en España. Una bestialidad” , afirma García Blesa.

Para él, ese disco “invitó al resto de la industria a pensar en grande, impulsó una inercia optimista en el mercado y contagió a otros artistas la idea de que ellos también podrían vender muchos discos. Artistas de diferentes géneros como La Oreja de Van Gogh, Estopa, Álex Ubago, Amaral o David Bisbal, de alguna forma, se beneficiaron de un mercado ‘alegre’. Más llevó durante dos años seguidos a mucha gente a las tiendas de discos. Y una vez allí, además de llevarse el de Alejandro, también se llevaban algo del resto”.

MÁS QUE UN ÍDOLO ADOLESCENTE

Aquel trabajo de Sanz generó el torbellino de ventas más memorable de la música patria y el menosprecio se volvió admiración como por arte de magia. El fenómeno desatado era tal que aquellos críticos que consideraban a Sanz como un producto para adolescentes tuvieron que claudicar ante la evidencia. “La prensa ‘seria’ fue hasta el lanzamiento de Más el caballo de batalla de los discos de Alejandro. Sus tres primeros trabajos ocuparon páginas en revistas musicales y de fans, pero apenas espacio en diarios y suplementos. Con la llegada de Más, y sobre todo después del terremoto que supuso Corazón partío, resultaba incongruente que siguieran dando la espalda”, recuerda García Blesa.

“Aunque lo hicieron durante algunos meses más. El primer medio de ese sector en apostar por Alejandro fue, paradójicamente, el suplemento de El país de las Tentaciones, que normalmente apostaba por la tendencia y lo molón. Fuimos a un show de Alejandro a México DF. Alucinaron. Fue la portada del viernes siguiente y desde entonces y durante el año siguiente creo que Alejandro ocupó todas las portadas de todos los suplementos nacionales. ABC, El Semanal, El Mundo, El País, El Periódico… Uno a uno, era imposible no dar a sus lectores algo que era un acontecimiento sin precedentes”.

Para De la Peña, “Más fue el álbum del reconocimiento de Alejandro Sanz por todo el mundo como un artista en plena madurez creativa y que gustaba a cualquier edad y clase social. Para cualquier discográfica o intérprete dar el paso de pasar de ser un artista de adolescentes a uno consagrado y que llega a todas las esferas sociales es el objetivo primordial. Piensa que al principio de su carrera todos los grandes mitos fueron artistas para adolescentes. Desde Elvis Presley, The Beatles o Joan Manuel Serrat, por poner algunos ejemplos, todos empezaron siendo ídolos de adolescentes que lograron trascender con su creatividad y trabajo y convertirse en referentes musicales según fueron creciendo junto a su público”.

MÁS QUE UN CORAZÓN PARTÍO

¿Pero hubiera funcionado igual el disco con Corazón partío como primera apuesta? “Lo dudo, aunque nunca se sabe. Más es mucho más que Corazón partío. La secuencia de singles fue perfecta. Y si fuera ella es tan buena… o mejor. La canción que detonó lo que vendría después. Esa canción abrió el disco y solita vendió un montón de copias. Corazón partío salió en el momento justo, pero le siguió Amiga mía, que es otro temazo. Y allí estaban Aquello que me diste, Si hay Dios, Ese ultimo momento, Siempre es de noche…. Es un disco tremendo”, explica García Blesa.

Lo cierto es que Corazón partío, una canción escrita en un hotel de Monterrey como terapia para el miedo que a Sanz le provocaban al menos entonces los terremotos, ocupó el primer puesto en las listas de ventas en España durante 67 semanas. El propio Sanz ha contado que cuando la compuso pensó que le “había salido una canción para Camela”. No imaginaba que aquella iba a acabar siendo una canción icónica para él.

“Me acuerdo perfectamente de aquel momento. Me dije: ¡Qué putada! Esto no es para mí’. Siempre me pasa lo mismo, al principio me salen canciones muy flamencas. Ésta era una mezcla de muchas cosas. En esos momentos te confundes. Crees que siempre debes seguir un determinado estilo pero otra parte de ti, que es la que manda de verdad, te dice ‘venga tío p’adelante’. Y entonces tienes que convencerte, primero a ti mismo, y después a todo tu equipo de que Corazón partío forma parte de tu evolución y va a ser bueno para tu carrera. Y lo de la evolución es complicado. Porque aunque a estas alturas nadie te dé órdenes, sí hay gente que te influye”, contó después del bombazo en una entrevista con El Mundo.

“Desde la maqueta se veía que traía veneno. Era especial y muy diferente. Nadie podía imaginar que Corazón partío iba a cambiar la música en español pero todos sabíamos que era una canción inmensa”, dice García Blesa.

“Esta canción me ha quitado el sambenito de Pisando fuerte, mi primer éxito importante. Prefiero que me digan que soy el del Corazón partío y, además, ahora me lo dicen de otra forma. El tropiezo con esta canción fue algo maravilloso. Se ha hecho popular y nadie se siente culpable al escucharla. Ha hecho que cada vez más gente quiera ir a mis conciertos, que nadie sienta vergüenza por ser fan de Alejandro Sanz. Cuando veo a muchos tíos cantando conmigo me resulta raro y a la vez creo que tienen más cojones que los que yo tenía de joven cuando me hablaban de los Pecos o de Eros Ramazzotti. Quizás en esto influya también toda mi trayectoria. Ahora ya no está mal visto ir a un concierto de Alejandro Sanz, incluso es que no hay que perdérselo. Eso es lo bonito”, decía Sanz en la entrevista citada.

MÁS QUE MÚSICA POP

Pero si hay alguien que puede hablar con propiedad del sonido de Más es uno de los guitarristas que lo grabó en el estudio y le dio vida en el Tour Más, el italiano Ludovico Vagnone. “Valorar qué supuso este disco para el pop español es complejo para mí porque estuve allí y, desde dentro, siempre es más difícil hacer un análisis certer. Pero creo que significó el cambio. Una renovación, un mestizaje del pop con el flamenco y viceversa. La introducción de nuevas maneras de pensar armonías, melodías y rítmicas tanto instrumentales como vocales. Corazón partío es el resumen de todo eso en un sólo tema”.

Pero los hits no siempre se reconocen a la primera. “La verdad es que la canción estuvo rodeada de cierta polémica ya que se salía del estilo que había estado desarrollando Alejandro en sus discos anteriores. Hubo dudas por parte de todos sobre si debía grabarla él o dársela a otro artista con un perfil más flamenco pero finalmente decidimos incluirla en el álbum y se convirtió en el éxito que se convirtió (…) Tampoco fue fácil la grabación de ese tema, que se grabó tres veces con diferentes músicos, hasta que se consiguió el resultado final” cuenta De la Peña.

Producirlo tampoco fue una labor sencilla. Después de la primera versión en estudio, Corazón partío, a diferencia de las otras canciones y por petición de Alejandro, se regrabó con todos los músicos tocando a la vez en lugar de grabados por pistas como es habitual. Y además invitaron a Vicente Amigo para grabar la guitarra. “Coincidí con él justo esos días en el estudio de Roma. Se grabaron dos o tres versiones. Mismo armazón, misma estructura pero distintos músicos hasta llegar a la canción que hemos oído hasta ahora”, cuenta Vagnone.

“Más animó a muchos artistas con raíces andaluzas a hacer la música que sentían. La influencia andaluza faltaba en ese momento y Alejandro fue precursor. Hasta entonces apenas había grupos que mezclaran el pop español con nuestra raíz latina”, apunta Helen de Quiroga, parte de la banda de Miguel Bosé y corista en el Tour Más que, como Vagnone, acompañará a Sanz en su concierto de este sábado en el Calderón. “Aquel disco, a Alejandro, lo que le aportó como artista fue la libertad para continuar su camino sin la influencia, a veces inevitable, de la compañía discográfica, la crítica, etc”.

MÁS QUE UN EXPERIMENTO

Con 3 (1995), el disco anterior a Más y el primero con producción de Emanuele Ruffinengo –ahora retirado en Los Ángeles y entregado a la cienciología– ya se había acercado el estilo de Sanz a la canción italiana entendida tal y como la habían popularizado Ramazotti o Pausini. Da la sensación de que Más forjó el sonido definitivo de Alejandro. Una idea con la que coincide el guitarrista italiano. “Se experimentó en 3, se apostó y con el Más se ganó la apuesta. La sensación que teníamos todos es que el disco era una joya compositivamente desde el punto de vista de los arreglos y de la producción, pero sabíamos que tendríamos que aguantar hasta saber el veredicto del público”, explica.

Desde fuera da la sensación de que parte de ese éxito tuvo que ver con el carácter perfeccionista de Alejandro pero parece ser que es algo mucho más simple. “Alejandro funciona absolutamente con el corazón. No creo que sea perfeccionista, creo que es tan ‘de verdad’ que el resultado extraordinario de su trabajo hace que pensemos que lo es. Es de los artistas más naturales y sensibles a mi entender”, desvela Helen De Quiroga. “Alejandro es un artista con un instinto y un talento único”, resuelve De la peña. “Talento, búsqueda, experimentación, imaginación… hay muchas palabras para definir su trabajo”, sentencia Vagnone.

“Cuando yo le conocí, era un artista de fans con una clara influencia italiana.Más fue su gran salto. La producción de Emanuelle Rufinengo fue soberbia y él estaba en su momento. Después derivó hacia un sonido más latino y pegó otro salto. Como artista es obsesivo en lo musical. Y tiene un talento natural asombroso. Con todo se atreve. Coge un instrumento nuevo y se mete de lleno, al poco tiempo, lo domina”, cuenta el ilustrador Rafa Sañudo, con más de 500 portadas y 450 videoclips a sus espaldas, que se encargó de “todo el concepto visual” de Más y actualmente es director general y creativo de Raro.

“A la imagen le da importancia porque sabe que el éxito de su proyecto puede depender de ella, pero es más de los que le da pereza ponerse delante de una cámara. Aún así es un personaje tremendamente cálido y que colabora muchísimo, pero si puede rodar algo rápido, lo prefiere”. Sañudo es el responsable de aquella ya mítica portada de Más.Siempre he pensado que una buena portada es la que se puede definir en una frase corta. En este caso fue la de las mil caras. Intenté buscar una metáfora visual que resolviera la ecuación y, en este caso, opté por multiplicar la cara de Alejandro. Las fotos fueron rápidas, las hicimos con Jesús Ugalde en una tarde. (…) En Warner sabían perfectamente que tenían algo muy especial entre manos. Había una sensación mágica. Yo no esperaba que aquel disco fuera el más venido de la historia de España, no esperaba nada… ¡Ni siquiera sabía quién era!”.

MÁS QUE UN CONCIERTO

No era el único, pero aquello no duró mucho. Tal vez fuera por la verdad que escondían las letras de Alejandro, o tal vez por su sinceridad y su frescura en directo. “Es la primera vez que escribo letras con un doble sentido. Solía ser más costumbrista para contar historias”, declaró entonces a la prensa mexicana. E hizo bien porque el público se identificaba con todas y cada una de sus canciones, de sus historias, como si estuvieran escritas para celebrar su amor o llorar su última decepción.

Pero si el disco fue cosechador de récords, el Tour Más no se quedó corto. Como muestra, sus cuatro llenos seguidos en Las Ventas y tres días también sold out en el Palau San Jordi.  Pero Sanz ha prometido que el concierto que tendrá lugar este sábado 24 de Junio en el Estadio Vicente Calderón de Madrid será uno de los shows en vivo más espectaculares de toda su carrera. Tendrá un escenario diseñado especialmente para la ocasión y estará rodeado de amigos con los que celebrará sobre el escenario una noche histórica.

Para los que no han podido hacerse con una entrada, y ante la imposibilidad de repetir esta cita, el concierto al menos podrá seguirse en directo mundialmente vía streaming a través de www.feelthelive.com. La entrada digital cuesta 4,99€, y permite ir pinchando diferentes cámaras. Además Sanz  ha confirmado que “se hará un documental y un libro”, en el que se contará todo lo que ha ocurrido. “No sólo con fans, también con artistas, políticos y gente de la vida social que cuentan su relación con el disco”.

MÁS QUE UN REENCUENTRO

¿Exagera Sanz hablando de la dimensión de proyecto? Parece que no. “Hay que verlo. Habrá de todo: sorpresas, cosas de siempre, arreglos nuevos… Hay es una banda de 21 personas que lo va a dar todo para que ese día sea inolvidable. Va a ser un espectáculo único e impresionante. Un escenario imponente, escenógrafos, luces y sistemas de audio de última generación, con proyectos específicos para este evento. Va a ser muy bueno”, adelanta Ludovico Vagnone.

Para ello Alejandro y su banda –compuesta por gente que tocaba con él en el 98 y en la actualidad– han estado ensayando nueve semanas. Primero en la finca extremeña del cantante, después en Madrid. Escuchándolos hablar, da la sensación de que son como una gran familia. “El reencuentro ha sido súper emotivo y emocionante. Hemos estado concentrados como los equipos de fútbol. Nos hemos reencontrado después de muchos años y, al tocar los temas, la sensación ha sido la de haber tocado juntos antes de ayer. El poder de la música es increíble”

Por cosas como esta muchos querrían envejecer igual de bien que Más. ¿Pero es posible que vuelva a repetirse algo así? Óscar García Blesa es claro al respecto: “Nunca se puede decir que es imposible pero, en el mercado físico, es muy poco probable que volvamos a vivir una explosión de venta tan brumadora como la que se produjo con el lanzamiento de este disco”.

José Luis De la Peña coincide en el veredicto. “El negocio musical ha cambiado y está todavía en un proceso de reinvención brutal de su modelo de negocio. Con la caída del mercado a partir de 2001, y con la posterior crisis económica, España pasó de ser uno de los mercados musicales mas importantes del mundo a uno con cifras de ventas casi residuales, lo que ha hecho imposible que se repita un éxito similar”.

Además, que algo triunfe no es necesariamente señal de que sea bueno. Si Alejandro Sanz nunca ha podido repetir algo parecido a Más, ¿Significa que este fue su mejor disco? “Hay discos increíbles a lo largo de toda su carrera, pero seguramente este llegó con las canciones y la estética perfectas en el momento perfecto ”, sentencia Vagnone. Y parece que ese momento aún no ha terminado.