Portada La homosexualidad, el eterno tabú en el fútbol: Los gays están atrapados, viven sus vidas en secreto
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La homosexualidad, el eterno tabú en el fútbol: Los gays están atrapados, viven sus vidas en secreto

La Fundación Justin Fashanu ha revelado que ofrece apoyo a cinco futbolistas que llevan en secreto su condición sexual por miedo.

El documentan de Netflix Forbidden games (Juegos prohibidos) relata la vida de Justin Fashanuconocido por ser el primer futbolista que declaró abiertamente su homosexualidad en Inglaterra. “Las experiencias de nuestra infancia son lo que nos hacen como somos; ser incomprendido y la falta de amor te hacen mucho daño”, dijo el malogrado jugador que acabó con su vida a los 27 años.

Fue en 1990 cuando Justin Fashanu decidió romper con todo y declarar su homosexualidad públicamente. The Sun publicó en portada la noticia con la confesión del jugador: “Estrella futbolística de un millón de libras: Soy gay”. Todavía en activo, pero con cada vez menos protagonismo por el calvario de las lesiones, Justin decidió colgar las botas.

No lo tuvo fácil Fashanu ni antes ni después de hablar sobre su condición sexual. Su propio hermano le intentó ‘comprar’ para que no dijese que le gustaban los hombres. “Le ofrecí 100 mil dólares a Justin para que no revelara ser gay”, reveló su hermano John en el citado documental.

John, como Justin, era futbolista y tenía miedo de que creyesen que él también era gay solo por el mero hecho de que su hermano lo fuese: “Se convirtió en mi archienemigo; temía que la gente creyera que yo también era gay, pero jugaba en un equipo duro (Wimbledom FC), con imagen de machos fuertes y a la gente le gustaba eso de nosotros”.

El rechazo de su propio hermano no fue la única barrera que tuvo que superar Justin Fashanu tras declarar su homosexualidad. Todo el infierno que tuvo que soportar, los juicios, las críticas… finalizaron cuando se suicidó en 1998. En marzo de ese mismo año, un joven le acusó de abuso sexual en Estados Unidos. Este fue el detonante de su triste final.

Justin apareció ahorcado en un garaje de Londres y junto a él había una carta de despedida: “Me he dado cuenta de que ya he sido declarado culpable. No quiero dar más preocupaciones a mi familia y a mis amigos. Espero que el Jesús que amo me dé la bienvenida; al final en él encontraré la paz que nunca tuve”. Después se supo que la denuncia del joven de 17 años había sido desestimada por falta de pruebas.

Fundación Justin Fashanu

Han tenido que pasar muchos años, más de dos décadas, hasta que su sobrina quiso comenzar un proyecto para ayudar a otras personas en una situación similar a la de su tío. Amal creó la Fundación Fashanu para asesorar y servir de apoyo a aquellos futbolistas gays que temen ‘salir del armario’, como se suele decir en estos casos.

Desde que Justin Fashanu hiciese oficial que era homosexual, ningún otro futbolista en la Premier League ha hecho lo mismo. En declaraciones para The Sun, Amal Fashanu pone de relieve una estadística: “Uno de cada diez hombres es homosexual, así que la idea de que no hay muchos gays jugando al fútbol no cuadra”. 

Desde la Fundación se está asesorando a cinco “estrellas del fútbol” que llevan en secreto su condición sexual, tal y como la sobrina de Justin Fashanu ha revelado. Dos de ellos jugarían en la Premier League y se han estado apoyando en su Fundación ante el temor de no ser aceptados.

“Nadie quiere ser el primero. En sus mentes, estos hombres están atrapados, avergonzados. Piensan que la sociedad no lo aceptará, así que viven sus vidas en secreto“, dice Amal. “Es triste que esté sucediendo esto”, añade la sobrina del exfutbolista.

Sin embargo, también cree que todo esto podría empezar a cambiar muy pronto. Sin ir más lejos, en el fútbol femenino, la homosexualidad no es ningún tabú. Esto podría servir de ejemplo, pero sobre todo desde la Fundación Justin Fashanu opinan que los tiempos están cambiando y que ahora los aficionados de cualquier club de fútbol no acogerían mal la noticia.

“Los medios lo tratarían de manera diferente ahora y no creo que haya un problema con los aficionados”, asegura Amal Fashanu, de 31 años. Ella está haciendo grande el legado de su tío, quien fue incluido en el Salón de la Fama del Museo Nación de Fútbol en Reino Unido a principios de este 2020.