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Las camisas de manga corta han vuelto y así deberías llevarlas

Dale una oportunidad a esta prenda durante el verano… si es que aún no te has rendido ante ella

Le estamos empezando a coger el gusto a esto de meternos en arenas movedizas. Lo hicimos, por ejemplo, con las zapatillas deportivas del momento y también al naturalizar el uso del chaleco de punto, pero teníamos pendiente todavía coger la carretera con las curvas más cerradas del universo de la moda: la que termina en la camisa de manga corta, la prenda que todavía hoy en día, con los límites de la moda cada vez más difuminados, tiene más enemigos que partidarios. Nosotros, como nos va la marcha, nos ponemos de parte de los segundos, aunque como siempre advertimos cuando escribimos sobre este tipo de prendas polémicas, el límite que marca el sí del no existe, pero este es el cómo se llevan, no la prenda en sí misma.

Es verdad que se han cometido muchos “atentados” en la historia de la moda, sobre todo a finales del siglo pasado, con la camisa de manga corta, de ahí que poco menos que dentro de la “policía de la moda” exista un cuerpo especializado en perseguir su uso. Más allá de bromas o ironías, es una realidad que la camisa de manga corta no convence a un buen número de hombres, pero existen argumentos de peso que avalan el hecho de que para muchos otros haya sido un descubrimiento reciente muy positivo.

Dale una oportunidad

No vamos a dedicar demasiadas líneas a la parte práctica porque no hay comparativa posible: la manga corta se impone por KO a la manga larga. ¿Qué sentido tiene arrugar las mangas de una camisa puediendo llevar un diseño de manga corta? Si hablamos de lógica, nos quedamos sin debate en menos de lo que dura un párrafo. Pero como este debate tiene un componente exclusivamente estético, es ahí donde vamos a intentar defender sus virtudes tanto con referencias del pasado con posibilidades que ofrece para el armario masculino actual.

No es de esta primavera que las camisas de manga corta han vuelto. Ya hace dos o tres temporadas que los diseños hawaianos, los que mejor se adaptan a la macrotendencia reciente de la ropa oversized, reaparecieron con más fuerza que nunca. Pero es ahora cuando el uso de la camisa de manga corta se ha ampliado gracias a que también se han rescatado otras formas de llevarlas del pasado, la mayoría mucho más elegantes que las de estilo surfero -tampoco es muy difícil, por muy simpáticas y alegres que sean estas últimas, elegante no es el adjetivo que mejor las describe-. Tres estilos en concreto se han unido a las de aire hawaiano: entalladas, con cuello camp-collar -sin botones ligeramente abierto, de estética relajada-, y diseños lisos o que siguen patrones geométricos, propias de los años 50 y años 60, conocidas popularmente como ‘bowling shirts’ por su marcada relación con el boom de las boleras, centro de ocio por excelencia de la época; de estilo setentero, con vinculación directa con el estilo cowboy, con los diseños de cuadros como protagonistas; y de estilo más noventero, con estampados originales, con un toque artístico, en las que destaca con respecto a las anteriores su corte, mucho más holgado.

Alabamos mucho la moda no tanto de los 90 pero sí de los dos casos anteriores por su elegancia y refinamiento, y resulta que en el armario masculino de la época la camisa de manga corta es una prenda clave para el uniforme urbano más allá del traje. Es parte fundamental en el proceso de relajación de la moda, y hay suficientes ejemplos de que puede ser una prenda no solo muy funcional en los meses cálidos, sino también elegante -no es serie tan mediática como otras en España, pero en ‘The Marvelous Mrs. Maisel’, una ficción ambientada en los años 50 y 60, el vestuario de sus protagonistas masculinos es una potente demostración de ello-.

El estilo retro se impone

La clave, en cualquier caso, para llevar bien una camisa de manga corta es saber qué estilo de ellas tienes entre manos. Entender el corte que has elegido es fundamental porque cada uno brilla de una forma concreta. Como mucho, puedes ampliar su uso con respecto a sus contextos originales llevándolas como sobrecamisa, pero la manga y el cuello deben corresponderse con el estilo de camisa que vayas a lucir.

De este modo, no conviene innovar demasiado con la talla de la camisa. Si es de estilo años 50, llevarla entallada -sin que te asfixie, por supuesto- es la forma de que funcione a la perfección con pantalones de pinzas, especialmente los de estilo italiano, holgados, que tanto se llevan en la actualidad, una vez que la moda ha vuelto su mirada hacia la ropa menos deportiva de nuevo. Por este mismo motivo, son también compatibles con los chalecos de punto si la temperatura requiere abrigarse con una capa más y con los trajes de chaqueta de verano; sin corbata, por supuesto. Por el extremo de lo informal, como mucho, a algunas camisas de este estilo, sobre todo las lisas, las puedes dar un toque de rebeldía de los años 50 si doblas ligeramente sus mangas, pero no deja de ser una decisión arriesgada.

Los diseños más relajados, tanto con los clásicos estampados hawaianos como las de estética noventera -”estética padre”, que dirían algunos- lucen más y mejor respetando sus líneas holgadas, con las mangas tapando los codos incluso, y combinadas con pantalones en la misma línea, relajados. La idea más acertada, salvo que hayas descubierto otra que no desconozcamos, para que nos entendamos rápidamente, es llevarlas como si fueran una camisetas, en modo vacaciones de verano playeras ‘on’.

Te animamos antes de terminar a descubrir, si eres de los que sí está convencido de las virtudes de la camisa de manga corta en verano, nuevos caminos en lo que a colores se refiere. Las rayas verticales, más o menos gruesas; los colores neutros y sobrios, ideales para dar los primeros pasos con esta prenda de una forma más discreta; o los estampados abstractos, con un componente pictórico evidente, aptos para los que quieren apostar fuerte por no pasar desapercibidos, son tres opciones actuales realmente distintas entre sí, lo que demuestra que la camisa de manga corta ha vuelto con más fuerza que nunca y quiere conquistar tu armario de una forma o de otra.