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Los consejos más útiles para hacer un beso negro de forma segura y placentera

BESO NEGRO

BESO NEGRO

Los mejores consejos para practicar el beso negro.

El beso negro es uno de los grandes tabúes del sexo. Ya no solo en el sexo gay, también en el hetero, parece que disfrutar del sexo acercando tu cara a un buen culete es un drama para muchos. Pues bien, que no te engañen: no vas a ir al infierno por ello, no es ilegal, y estás en tu pleno derecho de practicarlo con quién te apetezca, siempre que sea totalmente consensuado y con la confianza necesaria, ya que sin duda va a ser un momento muy íntimo no apto para cualquier relación.

Ya te puedes imaginar que la clave es hacerlo con cariño y con higiene, pero hemos querido reunirte unos cuantos consejos y trucos para que el beso negro sea una de las prácticas más divertidas y morbosas que puedas practicar con tus parejas sexuales.

1. Más que nunca, la higiene es imprescindible

Esta es una de las razones que más atrás echa a la gente a la hora de practicar tanto el beso negro como, muchas veces, el sexo anal. Sí, el culo es el culo, pero la higiene es la clave, igual que en el resto del cuerpo, solo que a esa parte hay que ponerle un poquito más de cariño. Límpiate bien, pasa por la ducha o si eres un verdadero experto y quieres llevarlo al límite, puedes probar con un enema. Sea como sea, lo importante es tener el culo lo más limpio posible para que cuando te lo besen, se encuentren con justo lo que buscan y no con sorpresas inesperadas. Y si hay sorpresas, nada más sencillo que lavarse y no llevarse las manos a la cabeza, que ya sabemos dónde nos metemos.

2. Es el mejor preliminar de todos ante el sexo anal

Muchísima gente, especialmente las parejas gays, usan el beso anal como preliminar antes de practicar la penetración anal. Esto tiene muchos beneficios, ya que por un lado empiezas a preparar las paredes del ano para la penetración, que siempre será más compleja que lo anterior, y al final le estás dando al pasivo un extra de placer que seguro que se merece. Has de encontrar la forma de convertirlo en un juego y un preliminar que merezca la pena, tanto para ti como para tu pareja, que al final esto es cosa de dos.

3. La depilación: a gusto del consumidor

Encontrarás mucha gente a favor de la depilación en el ano, y habrá otros que defenderán la libertad de dejártelo de la forma más natural posible. Como decimos, al final va a gusto de la persona. Si te gusta hacerlo de una forma o disfrutarlo de otra, es tu elección, y mientras llegues a un consenso con tu pareja, el resto no importa. No hay una forma correcta o incorrecta en ese sentido. Si te gustan los pelos, disfrútalo a tope, y si te gusta bien libre de pelos y depiladito, pues así también.

4. Usa lubricantes

Cada culo es diferente, por eso siempre se dice que las opiniones son como los culos: cada uno tiene el suyo. Dicho esto, puede ser que te encuentres alguna vez con un ano poco lubricado. Por suerte, existen infinidad de lubricantes, especiales para la penetración anal, que te lo pondrán todo mucho más fácil, dejándote un muy buen sabor de boca y haciéndoos disfrutar a los dos al máximo.

5. La buena postura es la clave

No estamos hablando de una penetración total con un pene o dildo, pero sin duda has de saber encontrar una posición cómoda y relajante para que el que recibe el beso y el que lo da lo hagan con todas las garantías de placer y seguridad. Una posición que se recomienda mucho es la del pasivo puesto de rodillas en una esquina del sofá. De esta forma, deja su culo a una muy buena altura para que el que vaya a jugar con su lengua lo haga de la forma más cómoda y potente posible. Además, de esta forma también se accede al perineo que es una de las zonas más erógenas del cuerpo, ya sabes, esa parte entre los genitales y el ano.

6. Prueba también con los dedos

La lengua es jugosa y húmeda, pero también tiene sus inconvenientes: la fuerza no es lo suyo. Por ello, quizá puede ser buena idea empezar a trabajar el culo con los dedos, de forma suave, poco a poco, para más tarde entrar con la lengua. Vamos, como si fueran los teloneros del verdadero show. Con esto conseguirás que el ano se empiece a dilatar y disfrute al máximo cuando llegue la lengua.

7. La succión

Siempre se habla de meter la lengua una y otra vez, moverla, trabajar las paredes interiores del ano… pero ¿y si succionamos? Como si estuvieras dando un beso en la boca, succionar también es una buena práctica que combinada con los otros movimientos, hará que tu pareja disfrute como nunca y vea el nirvana solo con tus juegos en la cama.

8. De nuevo, la higiene para terminar

Y no nos olvidamos de lavarnos después de que termine todo. La higiene sigue siendo muy importante, porque aunque hayamos sido limpios y no notemos nada, pueden haber restos biológicos muy pequeños y no queremos llevarnos sorpresas. Así que no esperes ni un minuto, y cuando termines corre a lavarte los dientes a fondo, enjuagarte la boca y seguir disfrutando.

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