Portada Los lectores de Revista Zero nos contais: ·El sitio más raro donde me he corrido·
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Los lectores de Revista Zero nos contais: ·El sitio más raro donde me he corrido·

SEXO GAY

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¿Cuál es el sitio más RARO en el que te has CORRIDO? Los testimonios de estos 15 hombres te van a SORPRENDER.

Puede que pienses que con tu más o menos amplia experiencia en el sexo gay hayas hecho algunas cosas o prácticas fuera de lo común, pero ten en cuenta que siempre habrá alguien que te gane en rarezas y atrevimientos. Hoy en Revista Zero vamos a recoger los testimonios de sexo gay real que han dado 15 hombres a nuestros amigos del blog de la web de Andrew Christian, que recoge algunas experiencias tan morbosas como divertidas o hilarantes. Empieza el fin de semana haciendo un recorrido por distintas corridas a través de estos testimonios de sexo gay: “el sitio más raro donde me he corrido”. ¿Te animas a contar tu experiencia y compartirla con la de otros usuarios? El premio será aumentar tu ego y divertirnos a todos.

15 testimonios de sexo gay con los sitios más raros en los que se han corrido distintos hombres, a continuación.

Ryan, de 25 años, cuenta: “una vez el tío con el que estaba liado se agachó para hacerme una mamada en el cine durante una película de animación de Pixar. Había un familia justo delante en el cine… recuerdo aquello como bastante raro”. Correrse en el cine tampoco tiene nada de raro, aunque hacerlo justo al lado de una familia que va a ver una película infantil… pues quizás no ha sido de las mejores decisiones que ha tomado Ryan en su cuarto de siglo caminando por este planeta.

Chris, de 32 años, revela: “alguna vez me he corrido por accidente encima del gato de alguien. No estaba intentando correrme sobre la gata, pero mi corrida salió disparada con fuerza y ella estaba sentada en el borde de la cama…”. Chris nos demuestra que la gente que dice en su biografía que es un gran amante de los animales no siempre es de fiar. Imagínate la situación y cómo lavar a una gata con una corrida pegada en su pelaje. Pobrecilla mascota.

Will, de 30 años, dice: “me he corrido en el asiento de atrás de un coche mientras íbamos de viaje por carretera con mis amigos y mi novio. Era muy tarde, por la noche, y mi amigo iba conduciendo, así que nos apañamos nosotros mismos bajo la ropa”. Will nos prueba aquí la importancia de usar los retrovisores y que efectivamente los viajes por carretera provocan erecciones debido a la vibración constante del vehículo, como ya te contamos.

Richar, de 26 años, no ha sido muy original: “definitivamente el lugar más raro en el que me he corrido es una taza donde un montón de tíos se habían corrido antes. Estaba en una fiesta sexual”. ¿Quién no ha ido a una fiesta sexual a correrse dentro de una taza para preparar un rico desayuno para alguien? El desayuno de los campeones.

Y hablando de desayunos ricos en nutrientes y muy sabrosos Eli, de 33 años, nos cuenta sus artes en la cocina: “one vez me corrí en una tostada y se la di a un tío con el que me estaba acostando por aquel entonces. Fue muy morboso, pero sobre todo raro”. Sobre gustos no hay nada escrito y sobre preferencias para la primera comida del día tampoco.

Kevin, de 33 años también, demuestra tener muy poco respeto por los mayores y por su familia: “me he corrido en unas toallas de mano que tienen bordadas las iniciales de mi abuelo y de mi abuelo. Creo que las recibieron como un regalo de boda hace un montón de años”. Cuidado con el ajuar de tus abuelos, nunca se sabe lo que se esconde tras esos objetos que tienen décadas.

El joven Nico, de 25 años, nos cuenta un clásico de la adolescencia: “detrás de las gradas de mi instituto durante una reunión, seguro”. Sin duda es una historia muy de película de instituto americano.

Seguimos en el instituto pero innovando un poco más con el testimonio gay de Colt, de 33 años: “cuando estaba en el instituto me corrí en el capó del coche de este profesor que odiaba. Por aquel entonces sentí que era mi venganza”. Pero quien sabe, quizás al profesor le gustó el regalito que su alumno le dejó sobre su vehículo y que no era cera para abrillantarlo.

Elliot, de 24 años, cuenta: “me corrí en un perrito caliente una vez… para la foto”. Desde luego las estrellas de Instagram de hoy en día tienen mucha imaginación.

Miles, de 35 años, nos muestra su pasión por el cine: “el sitio más raro donde me he corrido es en la sala de proyecciones del cine de mi pueblo. Durante el instituto mi novio trabajaba manejando el proyector”. Y queda claro que no era lo único que manejaba bien.

Mike, de 28 años, se pregunta: “¿cuenta la peluca de una drag queen?”. Esta respuesta nos ha volado la peluca.

Jamie, de 25 años, cuenta: “una vez me corrí sobre un tobogán en un parque infantil”. Menos mal que puntualiza que “no había niños alrededor, era un lugar de cruising por las noches”. Quizás deberíamos replantearnos cuáles deberían ser las zonas de cruising y cuáles no.

Patrick, de 35 años, nos revela su experiencia religiosa: “me he corrido en una iglesia alguna vez. Mi novio de aquel entonces  y yo éramos voluntarios, y una noche tuvimos que cerrarla después de una sesión de estudio de la Biblia, y una cosa llevó a la otra”. Lo típico.

Víctor, de 33 años, se vengó así: “me he corrido en un bol con salsa en una fiesta de este tío que odiaba”. ¡A la rica salsa con especias naturales!

Carl, de 29 años, cumplió la fantasía de muchos gays: “me corrí en la cara del hermano gemelo de mi novio. ¡Uy!”. A él le daban dos.

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