Portada ‘Merlí’: Las 10 mejores escenas de Bruno y Pol
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‘Merlí’: Las 10 mejores escenas de Bruno y Pol

Merlí

Brunol se ha convertido gracias a ‘Merlí’ en una de las parejas televisivas más queridas.

A lo largo de la historia de la ficción española ha habido multitud de series juveniles que han puesto sobre la mesa los problemas y preocupaciones que caracterizan a los adolescentes. Sin embargo, si hay una que ha logrado dar la vuelta al mundo, esa es ‘Merlí‘. La serie de TV3 comenzó su andadura de manera regional, pero, gracias a Netflix, ha conseguido ampliar su radio al resto del público español y hacerse un hueco al otro lado del charco, gozando de numerosos fans en Latinoamérica.

Y si algo ha de ser destacado de la serie, además de las enseñanzas filosóficas de cada episodio y cómo ha acercado esta disciplina tristemente casi extinta a los jóvenes, es su pareja protagonista. Desde el primer capítulo, Bruno y Pol, interpretados por David Solans y Carlos Cuevas, han acaparado la atención, formando una de las carpetas más deseadas por los fans: Brunol. Pero la historia de Brunol no ha sido nada fácil y ha estado llena de contratiempos, de idas y venidas y de muchos miedos. Por ello, vamos a repasar las 10 escenas más icónicas que resumen a la perfección la relación entre Bruno y Pol.

1 La pasión por la danza

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Desde el principio de ‘Merlí’ no cabía duda de que Bruno estaba locamente enamorado de Pol, aunque se negara a afirmarlo. Una de las escenas que consolidarían los cimientos de su relación tuvo lugar en el segundo capítulo de la primera temporada, cuando Pol descubrió uno de los mayores secretos de Bruno: su pasión por la danza. Pol conoció una parte que el pequeño Bergeron trataba de ocultarle a todo el mundo y, además, se llevó la confesión de que Berta le había engañado al decirle que podía estar embarazada.

2 La primera noche

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La primera noche que Bruno y Pol pasaron juntos marcó un punto de inflexión en su relación. Al final del tercer capítulo de la primera temporada, Bruno le ofrece a Pol irse a dormir a su casa para estudiar para un examen, a lo que este acepta encantado. Será en el siguiente episodio cuando las cosas se compliquen, y es que, mientras que Pol duerme, Bruno aprovecha para tocarle la cara. Sin embargo, Pol lo pilla y termina enfadándose con él. Este hecho, unido a la casi confesión de Bruno sobre su sexualidad, provoca el punto de partida de la tensión sexual entre ambos personajes.

3 El primer beso

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Las miradas entre Pol y Bruno fueron una de las piezas clave del noveno episodio de la primera temporada, en donde todos los peripatéticos celebraban una fiesta en casa de Mònica con motivo del 18º cumpleaños de Pol. Los dos jóvenes, cada uno en un lado de la piscina, no paraban de echarse miraditas, las cuales terminaron con Pol invitando de una manera sutil a Bruno a que le siguiera a un lugar apartado.

Es tras este momento cuando se produce una de las escenas de Brunol más queridas por los fans: la primera vez que se besan. Tras reflexionar sobre su familia, Pol le habla de mujeres a Bruno, quien le confiesa que a él no le “molan las tías”. “Ah, ¿no? Entonces, ¿por qué te has puesto palote?“, le pregunta Pol mientras le agarra el paquete. Bruno responde con el mismo gesto y comienzan a dar rienda suelta a esa tensión sexual que llevaban semanas acumulando.

4 ¿Trabajar o estudiar?

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Tras aquella noche en casa de Mònica, la relación entre Pol y Bruno no volvió a vivir una pasión tan desmedida. Pol le aseguró que solo eran amigos y que no iba a volver a ocurrir nada entre ellos. Con un verano de por medio y un Bruno mucho más libre tras confesar su homosexualidad, el hijo de Merlí volvió muy cambiado a su último año en el Àngel Guimerà y con un novio en Roma.

Sin embargo, quien no regresó al instituto fue Pol, que había decidido abandonar los estudios para trabajar y poder llevar dinero a casa. Eso sí, Merlí no estaba dispuesto a perder a su mejor alumno, por lo que trataría por todos los medios de que regresara a las aulas. Lo cierto es que a Bruno tampoco le hacía especial gracia y será en este inicio de la segunda temporada cuando tenga lugar una conversación que marcaría la relación entre ambos personajes en los capítulos que estaban por llegar. Bruno le confiesa que este verano ha conseguido olvidarse de él, algo que a Pol parece no sentarle bien.

5 La seguridad

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En la segunda temporada, Pol y Bruno mantuvieron relaciones que les hicieron olvidarse el uno del otro… Pero no siempre. La tensión que los unía seguía latente y prueba de ello es el cuarto episodio con el repentino encuentro en casa del pequeño Bergeron. Pol fue hasta ahí para confesarle que le gustaba la madre de Iván, pero Bruno le hacía ver que esa relación no podía ocurrir y que se debía contener; como él, que tenía a su novio en Roma. Sin embargo, un Bruno mucho más abierto y lleno de seguridad dio el paso para volver a liarse con Pol, quien pese a resistirse en un principio no pudo contenerse y acabó sucumbiendo a los encantos de su amigo.

6 ¿Me echarías de menos?

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En el décimo episodio se descubre la relación entre Pol y Míriam, la madre de Iván, ocasionando una sarta de daños colaterales tanto en la familia Blasco como en el joven. Pero ahí estaba Bruno para escuchar a su amigo y tratar de ayudarlo. La conversación que mantienen los dos protagonistas pertenece a una de las escenas más interesantes entre los dos personajes por la carga sentimental que guarda y la revelación de los sentimientos por el otro.

Pol, preocupado por jugar con los sentimientos de la gente, se lanza a besar a Bruno, quien lo rechaza y le asegura que excepto por Nicola, él es el único chico en el que ha pensado. En esta conversación, Pol habla abiertamente de su sexualidad y cómo no le gusta etiquetarse, sino únicamente hacer lo que le apetece. Bruno está a punto de irse a vivir a Roma y aprovecha para preguntarle a Pol si lo echaría de menos en el caso de que se marchara. ¿La respuesta? “Claro que te echaría de menos si te fueras mucho tiempo”. Ay, el amor, ahí oculto.

7 La despedida

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Ha llegado el día en el que Bruno se marcha a vivir a Roma con su madre. Tras mucho pensarlo, el joven se ha atrevido a tomar la decisión, pero sin contárselo a mucha gente. Sin embargo, Tània no puede permitir que su mejor amigo se vaya sin despedirse de Pol, quien es una de las personas más importantes para él. Por ello, Pol aparece por sorpresa, tratando de reprimirse las lágrimas por la despedida.

El abrazo y el beso que se dan antes de que Bruno suba al taxi es, sin duda, uno de los momentos más emotivos de la relación y que parecía suponer un punto y final entre ellos. Para poner la guinda sentimental al pastel, el plano de Pol llorando por ver marchar a su amigo y a la persona que tanto le ha descubierto.

8 Lo que pasa bajo la mesa

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Tercera temporada y con ella un auténtico cambio en Pol. Bruno le ayudó a conocerse mejor, pero Tània es la persona que logró que aquel “machote” que se negaba a mostrar sus sentimientos fuera capaz de embarcarse en una relación. Cuando parecía que el noviazgo entre Pol y Tània estaba asentado, llegó Bruno para ponerlo patas arriba y trastocar los sentimientos de su amigo, dando comienzo a la resolución de Brunol que los espectadores llevaban tanto tiempo ansiando.

Bruno ha descubierto la relación entre Pol y Tània, por lo que en el duodécimo episodio decide organizar en su casa una cena sorpresa con ellos tres como únicos invitados. El encuentro parece transcurrir con fluidez hasta que comienzan los tocamientos debajo de la mesa. Primero es Tània quien le da la mano a Pol, pero en seguida toma la ventaja Bruno descalzándose y acariciando la pierna de su amigo, quien hace lo mismo. El hijo de Merlí termina confesándoles que conoce su relación, pero eso no le impide seguir teniendo a Pol como objetivo y ponerle el pie directamente en el paquete. Bruno ha regresado de Roma más cañero que nunca.

9 Las estrellas

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En el decimotercer episodio, los peripatéticos se marchaban con algunos de sus profesores de colonias, protagonizando una acampada de despedida que bien podría haber significado el final de la serie. En este viaje a Montseny terminaría de aflorar la intensidad que Bruno, Pol y Tània llevaban en su interior. Y todo con Tània como la líder de los tres. ¿Quién nos lo iba a decir?

Tras una fiesta de la espuma, Tània le pide a Pol que se vayan a un prado a ver las estrellas. Viendo el modo en el que Bruno los miraba, la joven se acercó a invitarlo a ir con ellos, especialmente tras ser consciente del tonteo que Bruno y Pol se traían. Tumbados en el césped, Bruno tiene la sensación de que molesta, pero pronto Tània le hace ver que no es así y comienzan los besos y los tocamientos entre los tres. Esta se ha convertido en una de las escenas que más a fuego se ha grabado en la retina de los espectadores por mostrar el trío entre los protagonistas y por suponer el clímax de toda la tensión que desde el primer episodio se ha ido fraguando entre los tres.

10 El epílogo

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El último episodio de ‘Merlí’ estuvo lleno de emociones. Tras la repentina muerte del protagonista, la segunda mitad del capítulo dio un salto de 7 años en el que se mostraba cómo había evolucionado la vida de los peripatéticos. Pol es el primero en aparecer, convertido en profesor de filosofía de un instituto y, a continuación, una embarazada Tània aparecía en pantalla, sembrando la duda de quién era el padre del hijo que espera. El siguiente en aparecer es Bruno, pero todavía se guardan qué ha pasado con el triángulo amoroso.

Finalmente, en la fiesta que prepara Oliver se descubre que Tània acabó con Marc. ¿Pero qué hay de Brunol? En un plano en el que aparece Bruno solo, se escucha de fondo “cariño, hazme el nudo de la corbata” con Pol apareciendo en el fondo. Bruno y Pol han acabado juntos y, tal y como señala el epílogo del final del episodio, terminan teniendo un final feliz y casándose.

 

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