Portada Nacho Vigalondo: “Sabía que esta película tenía que hablar sobre la violencia entre un hombre y una mujer”
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Nacho Vigalondo: “Sabía que esta película tenía que hablar sobre la violencia entre un hombre y una mujer”

La larga vuelta a casa de Gloria (Anne Hathaway) tras una noche de cervezas en su pueblo natal puede tener consecuencias potencialmente catastróficas para los habitantes de Seúl. Con este punto de partida, ‘Colossal’ plantea un cóctel genérico en sintonía con algunas propuestas brillantes del cine moderno, capaz de retorcer a voluntad las convenciones de la dramedia indie norteamericana, la película de monstruos oriental y la sátira social para destilar una sinfonía pop rabiosamente contemporánea. Pero, ¿quién mejor que su director y guionista para ofrecernos un manual de su colosal último trabajo? A partir de ahora, Vigalondo se explica.

Perspectiva femenina

“Tengo que confesar que, siento tío y siendo de la generación a la que pertenezco, mi tendencia cuando pienso en una historia es a enfocarla desde un punto de vista masculino. Más que una decisión creativa consciente, es una inercia mental que he tardado en reconocer, como tantas otras. En el fondo, forma parte de un proceso al que todo el mundo se debe enfrentar a la hora de escribir: luchar contra sus impulsos o inercias para que pueda haber una evolución. ‘Colossal’ comenzó siendo otra idea desde una perspectiva masculina, pero la película no existió hasta que no apareció el personaje de Gloria”.

Trabajando con la realeza hollywoodiense

“Todos los actores con los que trabajé fueron increíblemente generosos, en el sentido de que no quisieron tocar nada del guión de cara a la preproducción. Su labor fue más del día a día, de traerme un puñado de notas que, tratándose de estas firmas, me hicieron sentir muy afortunado. No hay un elemento definitorio de ninguno de los personajes que haya cambiado durante el proceso de trabajar con los intérpretes, pero sí mejoraron enormemente la textura y las decisiones puntuales en plató, por lo que se puede decir que tanto el personaje de Anne Hathaway como el de Jason Sudeikis son una decisión a medias entre ellos y yo”.

Desmontando a Jason (o cómo deconstruir el interés romántico)

“Sudeikis, que es una persona muy inteligente, se dio cuenta ya en el primer encuentro que tuvimos por Skype de que su papel directo era un comentario sobre los papeles que él mismo suele hacer en otras películas. Le tuve que reconocer que no pensaba en él cuando lo escribí, pero lo cierto es que sí: esta es, en cierto sentido, una película sobre él, o sobre la proyección que ejercen ese tipo de personajes masculinos de cine independiente norteamericana sobre el público. Por ejemplo, un motivo que se repite durante toda la película es el hecho de que él vive en una casa a la que le sobran muebles, mientras que Gloria se acaba de trasladar a una a la que le faltan. Inevitablemente, él intenta llevar los suyos a los de ella, lo que podría ser una lectura muy interesante para primero de carrera, pero está ahí. Cuando J.G. Ballard hablaba de proyectar la psique hacia la materia, normalmente se refería a las ciudades o espacios futuristas que imaginaba. Cuando yo lo hago, lo que imagino son cocinas llenas de mierda y casas sin muebles”.

Una película con doble fondo

“Quizá lo que ha sembrado más división en esta película han sido esa serie de elementos que están activamente traicionando al espectador. Y entiendo perfectamente que exista un tipo de público al que le gusta ser engañado en el cine, mientras que hay otro que lo rechaza. Ni en un millón de años podríamos compatibilizar a los dos, o hacer una película que funcione para ambos: son dos formas de ver cine que tienen que ver con la sensibilidad de cada uno. Yo no puedo evitar tender a meterme en jugadas tan peligrosas como esta, donde todo lo que crees estar viendo en la primera mitad se transforma, ante tus ojos, en otra cosa cuando llegas a la segunda”.

Fantasías de poder sobre un parque infantil

“Después de ‘Open Windows’ (2014), fui muy consciente de que quería seguir hablando de esas dinámicas de poder que se crean en el espacio virtual, fundamentalmente en las redes sociales. En el fondo, se trata de hablar del Mal a distancia, de cómo podemos reformular la idea tradicional que teníamos de villano. Un hecho diferencial de nuestros tiempos es que ahora el villano ni siquiera necesita enfrentarse a la mirada de sus víctimas, ni tampoco a las consecuencias de sus actos. El malo clásico es alguien que desea mirar a los ojos a James Bond mientras le suelta su monólogo y está a punto de matarlo, pero eso ya no existe. El villano que define estos tiempos, de hecho, haría lo posible para no tener que mirar jamás a los ojos de sus víctimas”.

Virales integrados en la rutina

“Desde un primer momento sabía que ‘Colossal’ iba a ser una película de pantallas, como lo fueron ‘Extraterrestre’ (2011) u ‘Open Windows’. Los personajes descubren todo lo que está pasando al otro lado del mundo, todo lo que está pasando por culpa de sus interacciones en el pueblo, gracias a la presencia constante de pantallas, por lo que estéticamente eso se convierte en uno de los motivos de la película. No quise hacer un comentario consciente sobre las redes sociales, pero el hecho de tener ese recurso estético sí creo que te lleva, inevitablemente, a abordar los mismos temas”.

Anne Hathway vs. la masculinidad tóxica

“No es aconsejable enfrentarte a una película con un plan de intenciones cerrado: esas herramientas son más adecuadas para el análisis que para la creación. Sin embargo, tengo que decir que en esta ocasión sí que había un montón de temas que sabía que quería tratar, pero no así las dinámicas. Todas las dinámicas que se establecen en ‘Colossal’ me las fue ofreciendo el guión a medida que lo iba escribiendo, hasta el punto de que pronto me di cuenta de que esta iba a ser una historia de una mujer rodeada de hombres… y que iba a ser difícil que ninguno de ellos se redimiera. Tampoco quiero hacer un manifiesto al respecto: parto de una posición más íntima que enciclopedista, por así decirlo. En el centro de esto estoy yo, así que he intentado escribir una película partiendo de tres lugares: la persona que soy, la persona que querría ser y la persona que nunca querría ser. Es decir, que lo que he hecho no ha sido tanto un catálogo de masculinidades perversas como una autoindagación: me he explorado a mí mismo en circunstancias que no he vivido, pero que quizá sí podría haber experimentado si las cosas hubiesen sido diferentes”.

Violencia real

“Una cosa muy interesante que me pasó escribiendo ‘Colossal’ fue que llegué incluso a asustarme de los lugares a los que me estaba llevando. No quiero compararme con Gaspar Noé en ‘Irreversible’ (2002), pero sí sabía que iba a mostrar ciertas facetas de la violencia, concretamente la violencia entre un hombre y una mujer, invocando los fantasmas que todos sabemos que esta película está invocando. Mientras, por otro lado, se trata de una película que cuenta muchos chistes y tiene muchos efectos especiales. De modo que yo era el primero que estaba asustado por meter en una misma cazuela elementos que quizá nunca deberían estar juntos… Pero este tipo de miedo también es, al final, lo que uno le estimula a seguir adelante”.

Kaijus en las noticias

“Tenía claro que bajo ningún concepto quería que los pasajes de la película en los que aparecen monstruos resultasen irónicos o kistch. Por eso, desde muy temprano renuncié a tener muñecos derribando edificios, que era mi plan inicial. Me di cuenta de que si quería aludir al hiperrealismo que se demanda en el cine de hoy, los monstruos tenían que ser CGI. Era eso o recibir una inyección de presupuesto para criaturas y maquetas de ciudades que no estaba para nada a mi alcance… Entonces tuve que agachar la cabeza y trabajar con unos efectos digitales más convencionales, pero siempre codo a codo con los artistas visuales, ya que debíamos establecer de una manera muy clara que aquello tenía que parecerse a la CNN. Quitando algunos pequeños momentos muy puntuales, en los que sí nos permitimos reírnos un poco del asunto, era importante que toda la parte kaiju simulase la experiencia real de ver algo así por la tele. Sobre todo, se trataba de enfocar esta parte con esa cierta humildad y esa cierta melancolía que tiene el resto de la película”.

¿Rodar en Estados Unidos realmente es jugar con el tren eléctrico más caro del mundo?

“No he tenido momentos de sentirme en una piscina de bolas, por una razón muy sencilla: aunque el tamaño del resultado sea proporcionalmente mayor al de las películas que he venido haciendo hasta ahora, al menos en términos cuantitativos, la verdadera riqueza en el cine es el tiempo. Si tienes mucho tiempo para rodar, eres el director más millonario del mundo. Y viceversa: da igual el presupuesto con el que cuentes, porque eres automáticamente pobre si tienes que ejecutar en poco tiempo. En ese sentido, el ritmo al que he tenido que trabajar y mi margen de maniobra para resolver problemas ha sido parecido al de mis primeras películas. O sea, que seguimos con la lengua fuera”.