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Pasos para tener una barba perfecta

Pasos para tener una barba perfecta

Admitámoslo, la barba adecuada siempre favorece. Resalta lo perfecto, insinúa lo atractivo y matiza todos los detalles que hacen convertirse a un hombre en ese galán eterno de película. El éxito reside en dar con el estilo idóneo para cada tipo de cara y para cada ocasión. ¿Y por dónde empezar?

El primer paso para conseguir una barba perfecta es decidir que queremos tener barba. Lejos de ser una obviedad, es una toma de contacto necesaria con la realidad. Ya busques un look hipster o una perilla clásica, una buena barba comienza siempre por el apurado total. Hay que observar la forma de la cara, los ángulos, las imperfecciones, las asimetrías y todo lo que ayude a esbozar de qué punto vamos a partir.

Sobra decir que un rasurado suave y limpio tiene sus secretos. Lo ideal es lavar en caliente, secar, reposar el gel o la espuma, y trabajar siempre en el sentido del vello. Se puede repasar a contrapelo, pero quiérete, sé suave y vigila los cortes. Al terminar, agua fría para cerrar los poros y un masaje cariñoso con tu after shave.

Ahora, dejemos que crezca. En esta etapa, el truco para evitar un aspecto desaliñado es procurar una longitud homogénea. Necesitarás un peine bastante corto, al principio, y cambiarlo por uno más largo cuando el propio vello lo pida.

Este momento es el perfecto para experimentar con el área que más te favorece cubrir. Conviene empezar por rasurar todo lo que quede por debajo de la nuez. A partir de ahí, podrás ir subiendo hacia el mentón, descubriendo cuál es la forma que mejor te sienta hacia el cuello.

Esa misma operación habrá que repetirla en las mejillas, que deben quedar bien limpias hasta el contorno de la barba, y en la zona de las patillas. Como la barba es muy corta ahora, en unos días habrá tiempo para subsanar los errores y seguir probando alternativas…

Con un poco de paciencia, dedicación, y lavados diarios con un buen producto que mantenga la piel hidratada y el vello sano, irás alimentando un ritual que pronto se convertirá en el momento placentero de cada mañana.

Probablemente ya estás enganchado y eres un nuevo fan del grooming. Empezarás a jugar con el espesor, con la longitud y con los contornos exactos que más cómodo te hacen sentir. Ya es imprescindible contar con el instrumental adecuado.

Lo ideal es un equipo compacto pero versátil, como la Braun MGK7020, recortadora todo en uno con diez funciones, que incorpora 8 extras y una maquinilla Gillette Fusion5 ProGlide. Es fundamental utilizar el cabezal óptimo para cada paso. No es igual rasurar, perfilar, recortar, y cada zona y cada longitud tienen sus exigencias.

Para un barbero doméstico que ha alcanzado ya el nivel senior, el mantenimiento es lo que marcará definitivamente la calidad de una barba cuidada. Porque un buen diseño y un corte perfecto son importantes y, en función del largo, necesitarán un repaso cada tres o cuatro semanas. Sin embargo, la salud de la piel y del vello, y la vitalidad de la barba, van a necesitar un mimo diario.

El lavado es imprescindible, pero no le debe restar importancia al secado. El vello húmedo se debilita y ayuda a que la piel se irrite y forme rojeces.

El cepillado es obligatorio. Ordenará la dirección del vello, actuará como masaje sobre el cutis y regulará la grasa de una forma natural. Termina con un poco de aceite hidratante para nutrir y aromatizar toda la zona. Aquí la rutina ya se habrá convertido en un vicio. Toda una gama de bálsamos, ceras, acondicionadores y lociones culminarán este momento.

Es la hora de contemplar la obra y regocijarse. Puede que haya que retocar algún vello rebelde o algún contorno perdido, pero recuerda que la naturalidad es un must. Demasiada perfección en las formas obliga a repasos continuos y hace que la estética pierda fuerza. Porque a estas alturas, tu barba y tú ya sois un todo perfectamente integrado.