Portada Peligros de la noche. Parte 2
Relatos gay

Peligros de la noche. Parte 2

Eran casi las dos y media de la mañana, ya iba demasiado borracho, solo quedábamos en la pista Pedro y yo, Rober se estaría liando con alguna, Alberto fijo que estaría follándose a alguien, y Adri ya se había ¡do a casa; estaba demasiado borracho. Pedro y yo solo sabíamos donde estaba de fijo Adri ya que nos había avisado, pero no sabíamos nada de los otros dos, yo me estaba meando y le dije a Pedro que iba al baño, el no tenía problema en quedarse solo; estaba toda la noche hablando por whatsapp con su novia, no comprenderé porque sale de fiesta para estar toda la noche diciéndole lo mucho que la quiere y que la adora. Estaba subiendo unas escaleras para ir baño, aunque me costaba bastante subir, la puerta del baño estaba algo dura, y a pesar de la borrachera logré abrirla y ver que no era la puerta lo único que estaba duro, la polla de Andrés y de Rober también lo estaban, ya que como yo pensaba; Rober quería probar con un tío y ese tío era Andrés, y por lo que parecía le estaba gustando mucho, a ambos, Andrés estaba sentado sobre Rober subiendo y bajando mientras intentabas gemir lo más bajo posible, aunque con el volumen de la música no se oiría nada aunque gritaran con todas sus fuerzas, en cuanto me vieron los dos se pusieron rojos, más de lo que ya estaban, salí de ahí lo más rápido que pude, como si no hubiera visto nada. La verdad, es que me había costado salir, ya que iba haciendo eses y todo ese movía demasiado.

Bajé las escaleras para avisar a Pedro de que me iba, tomar el último chupito con el camarero y coger mis cosas. Cuando estaba hablando con Pedro aparecieron los otros dos, no se si ya se habrían corrido o es que prefirieron parar para que a mi no se me escapara nada.

-¿Dónde estabais?- Les gritaba Pedro al oído para que le oyeran.

-Yo estaba follando con uno, que ya se ha ¡do a casa, le he puesto fino.- Le dijo a Pedro.

-Yo estaba fuera dando una vuelta para tomar el aire, es que me estaba agobiando mucho aquí.- Le respondió Rober.

-Chicos voy a tomar un chupito y me voy ya para casa.- Les dije a los 3.

-Raúl, yo te espero fuera y te acompaño un cacho, así aprovecho para fumar y ver si me vuelvo a encontrar con el que me he follado.-Me dijo Andrés mientras iba detrás mió.

Me acerqué a la barra y David, el camarero, me vio enseguida, despachó a unas chicas y vino a atenderme.

-¿Quieres otro Vodka?- Me gritaba.

-No, quiero que me invites al último chupito de la noche.

-¿Ya te vas?- Me decía poniéndome cara de pena.

-Si, es que voy muy mal, y no me tengo en pie.

-Está bien, entonces uno flojo, ¿Lima con Vodka?

-Perfecto.

Lo dejó en la barra.

-Por nosotros dos.- Dije.

-El que no apoya no folla.- Dijo él.

Los dos golpeamos el chupito contra la barra y lo bebimos.

-Espera.-Dijo mientras cogía un bolígrafo.- Este es mi número de teléfono háblame.

-Ahora mismo.- Le respondí mientras sacaba el móvil y lo desbloqueaba.

Anoté su número de teléfono, le guardé como David Tess, y le mandé tres besos para que guardara mi número.

-Hasta otra.-Le dije mientras salía.

No oí su respuesta, intentaba subir las escaleras para salir a la calle, pero era muy estrecho, tras estar 2 minutos para subirlas vi Andrés, que seguía esperándome. Eran las 3 de la mañana y ya casi ni me tenía en pie, como para hablar con el.

-Raúl tenemos que hablar.- Me decía mientras ambos sacábamos un cigarro.

-¿Tienes mechero? Creo que he perdido el mío.- Le respondí.

-Si.- Sacó su mechero, encendió su cigarro.- Toma. Raúl, ¿Qué has visto en los baños?- Me preguntó mientras encendía mi cigarro.

-Mejor acompáñame un poco a casa que no hay nadie en la calle, no quieras que diga lo que vi delante de todo el mundo.

-Está bien, vamos, que cuanto antes hablemos antes vuelvo al bar.

llegamos al centro y no había nadie.

-Lo que vi fue como Rober te daba por culo.

-Estaba claro que nos vistes, no se por qué he preguntado, pero por favor no digas nada de eso.- me decía bastante preocupado.

-¿Por qué no dijisteis nada?- Le pregunté mientras seguía fumando.

-Yo siempre he sido activo, es la primera vez que soy pasivo. Y el… es la primera vez que se lo monta con un tío.- Dijo mientras daba las últimas caladas.

-Somo vuestros amigos, no íbamos a decir nada y lo sabes.

-Ya… pero… a los dos nos daba demasiada vergüenza decirlo…

-Anda, vuelve al Tess, que ya son las 3:15 y cierra en un cuarto de hora.- Le dije.

-Por favor…

-Que no voy a decir nada.- Le corté.

-Gracias, Raúl.

-No tienes que darme las gracias Andrés, solo tenéis que decir lo que pasó, es decisión vuestra, pero no os tenéis que avergonzar.

El se dio la vuelta y se fue corriendo. Yo seguí por la calle que llevaba a mi casa, iba demasiado lento, se me tenía que pasar un poco antes de entrar en casa o mis padres me matarían

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