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¿Por qué no se te marcan los abdominales aunque estés entrenando?

No todo reside en el ejercicio, lo más probable es que estés cometiendo estos errores que echan por tierra tu trabajo

Los meses de cuarentena han servido para redescubrir aficiones ocultas o cogerle el gusto a otras donde el ejemplo más significativo es sin duda el deporte y las rutinas en casa. Con la desescalada y el verano cada vez más cerca muchos han decidido intensificar sus entrenamientos para mostrar su mejor versión en la “nueva normalidad”, donde, si hay una parte que se lleva el protagonismo en los entrenos son los abdominales.

Sin embargo, el ejercicio no lo es todo, y si perteneces a ese grupo que no ve resultados a pesar de ser disciplinado con sus sesiones hay mucho más detrás. Así lo afirman los nutricionistas y entrenadores, quienes opinan que una hora de actividad física al día no es suficiente si las otras 23 no se presta atención a la dieta y hábitos. Y es que no hay nada más cierto que el refrán que afirma que unos “abs” perfectos se “cocinan” en casa y no en el gimnasio. Si aun así sigues sin saber cuáles son los errores que estás cometiendo te refrescaremos la memoria con algunos de los más frecuentes.

Por un lado, la alimentación

Como se comentaba anteriormente, la alimentación juega un papel crucial a la hora de definir la figura y es especialmente importante cuando se quiere reducir la hinchazón y grasa abdominal para lograr el deseado “sixpack”. Así lo confirma la nutricionista de ApetEat, Elena Gurucharri, quien opina que los resultados dependen un 70% de la alimentación y el otro 30% del deporte. Ahora que las terrazas vuelven a estar abiertas hay que controlarte con las cañas y las tapas, que además de aumentar considerablemente la ingesta de calorías, contribuyen a que se hinche la tripa.

“Si se quiere reducir la barriguita, en primer lugar es fundamental consumir abundante agua para mejorar el tránsito intestinal, así como frutas y verduras ricas en fibra como el kiwi, los higos o la piña. También recomiendo tomar alimentos probióticos, es decir, aquellos que tienen ‘bacterias buenas’ que contribuyen a que la flora intestinal esté bien poblada y se prevenga así el estreñimiento”, cuenta. Añade además que a la hora de definir la región abdominal se tendría que aumentar la ingesta de proteínas añadiendo más cantidad de huevos, carnes magras y pescados blancos.

Igualmente aclara que habría que reducir el consumo de bebidas alcohólicas y refrescos con gas (si se suprime por completo, todavía mejor) además de prestar atención a las cantidades, así como la velocidad a la que se come. “Si se mastica rápido sin tener conciencia de lo que tenemos en la boca solo se tragará una gran cantidad de aire además de no darnos cuenta de cuando estamos realmente saciados”, expone e incide en que el número de calorías consumidas debe ser menor que las que se gastan para poder lograr un déficit y deshacernos de la grasa.

Y por otro… el deporte

En este ámbito hay ciertos errores que se cometen. El más frecuente consiste en centrarse en ejercitar la zona cuando hay todavía demasiada grasa, por lo que resulta crucial combinar las rutinas de cardio y tonificación, según nos cuenta la entrenadora de O2 Centro Wellness, Gemi Osorio. Explica que el core es más fácil de definir que otras como puedan ser las piernas siempre y cuando se trabaje toda la zona abdominal con ejercicios diversos. “No hay que complicarse y recurrir a complicadas tablas para lograr resultados, la clave está en la constancia”, puntualiza.

Osorio recomienda la plancha ventral, el escalador o el criss-cross -fáciles y efectivos- combinados con otros más aeróbicos. Tampoco hay que olvidar que para lograr el “six-pack” perfecto también se deben trabajar los oblicuos, las lumbares o los dorsales, de ahí que combinar las rutinas se torne clave. “Si solo te centras en machacar esa zona con ejercicios directos, la fatigarás demasiado y los músculos no tendrán tiempo de recuperar. ¿El resultado? Perderás intensidad en los entrenamientos posteriores y no te esforzarás lo suficiente debido al cansancio”. Por ese motivo aconseja incluir aquellos en los que se trabaja de manera indirecta como por ejemplo las sentadillas o el peso muerto, donde la zona debe mantenerse fuerte para estabilizar el cuerpo.

Las rutinas HIIT también son muy adecuadas cuando se persigue este objetivo ya que obligan al metabolismo a seguir funcionando a pleno rendimiento aunque hayamos terminado de entrenar. Así que, a modo de resumen, tus rutinas deberían basarse en la alternancia de entrenamientos funcionales con cardio e incidir en los de alta intensidad si además quieres perder algo de peso. Eso sin olvidar llevar una alimentación basada en una alta ingesta de fibras y proteínas.

Una última ayuda

Las cremas reductoras y moldeadoras aunque no sean milagrosas sí que pueden contribuir a que se note cierta mejoría gracias en parte a sus principios activos donde la mayoría incluye cafeína, muy adecuada para la quema de grasa, además del masaje que se realiza al extenderlo que contribuye a movilizar la zona, activar la circulación y favorecer el tránsito. Pero no hay que olvidar que estas solo deben ser un complemento de apoyo a la dieta y el ejercicio.

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