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Sexualidad

Por qué puedes correrte mientras sueñas?

correrte mientras sueñas

Los hombres a lo largo de su vida suelen tener emisiones eyaculativas involuntarias llamadas poluciones nocturnas.

Correrte mientras duermes es más habitual de lo que piensas.

Los hombres a lo largo de su vida suelen tener emisiones eyaculativas involuntarias llamadas poluciones nocturnas.

Empieza un nuevo día. Suena la alarma por la mañana temprano. Te despiertas. Y, ¡oh!, ¿qué ha pasado durante tus horas de sueño?

¿Por qué tu ropa interior está mojada como si hubieras tenido una eyaculación si solo has dormido?

Nunca te había ocurrido algo así… Y te preguntas: ¿es posible correrse mientras sueñas?

Pues sí, debes saber que es posible y más habitual de lo que piensas. Y no es algo por lo que sentirse mal: es un acto involuntario, de tu subconsciente, un regalo que el cerebro te da por la noche.

“El mayor y más potente órgano sexual no está entre las piernas de los hombres, sino detrás de las orejas”, dijo el neuroendocrinólogo norteamericano John Money en una ocasión.

Explicando este tipo de eyaculaciones involuntarias, Money dice que el cerebro hace todo el ‘trabajo sucio’, provocándote sueños subidos de tono que tienen como consecuencia que te levantes mojado.

La emisión eyaculativa involuntaria más común es la conocida como emisión nocturna o polución nocturna. Así se define a la eyaculación involuntaria que el hombre realiza durante la noche mientras está Las poluciones nocturnas son más comunes durante los últimos años de la adolescencia, aunque se presentan también en el adulto.

Pueden estar, o no, acompañadas por sueños eróticos. Algunos hombres se despiertan durante la eyaculación, mientras que otros siguen durmiendo y solamente se dan cuenta al despertarse y comprobar que la ropa esta manchada de semen, o ni siquiera lo notan si es que este se ha secado. Con frecuencia no recuerdan ningún tipo de sueño de contenido sexual.

No debe confundirse eyaculación con polución. El primer término se utiliza para describir la pérdida de semen producida por un orgasmo. Sin embargo, la polución no se acompaña de orgasmo alguno. Normalmente, se debe a un mecanismo fisiológico que libera a los genitales de una excesiva acumulación de líquido seminal.

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La mayoría de los adolescentes tienen poluciones que se repiten de una a tres veces por semana. Los adultos con escasa actividad sexual también suelen tener poluciones nocturnas. Tanto las de los jóvenes como las de los adultos disminuyen a medida que aumenta la masturbación o las relaciones sexuales.

Para finalizar, se calcula que alrededor del 13 por ciento de hombres han tenido su primera eyaculación o espermaquia a través de una polución nocturna, y no de una masturbación o relación sexual con otra persona.

Revista Zero

 

 

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