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Radiografía del fitness: España cada vez suda más (y por menos dinero)

Hay un antes y un después de Youtube e Instagram a la hora de hacer ejercicio. Ejercicio online, personal trainers, equipamiento deportivo para montarte el minigym casero (200 millones al año nos dejamos ya en este apartado), móviles y relojes que por defecto miden tus pasos y hasta tu ritmo cardíaco… Son todos factores que han llevado a que el fitness casero casi se haya doblado en lo primeros cinco años de esta década. No lo decimos nosotros, sino los datos oficiales del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MECD): una de cada cinco personas que hace deporte lo hace en casa. Unos 3,5 millones de personas. Casi los mismos que suscriptores tiene (aunque esta cifra es en todo el mundo) la youtuber Patry Jordan en Gym Virtual.

Un cambio que explica muy bien cómo hacemos deporte los españoles: a nuestro aire, sin preocuparnos demasiado de los resultados, y con el loable objetivo de ponernos en forma. En una subida imparable: más de 15 millones de personas practican ya deporte habitualmente, al abrigo de los gimnasios low-cost, la fiebre runner (un tercio del total de deportistas) e Internet como personal trainer. En ese mismo 2015 que recoge el último Anuario de Actividades Deportivas 2017 del MECD había 4,9 millones de españoles apuntados a alguno de los más de 4.300 gimnasios (públicos y privados) existentes, dejándose más de 2.100 millones de euros sólo en el gimnasio.

 

Más alto, más rápido, más barato

Sin embargo, no nos gastamos más dinero que antes: el gasto medio por persona en bienes y servicio relacionados con el deporte ha caído. Hace 10 años, era de algo menos de 100 euros (98,7 €) y en 2015 era todavía inferior: 96,7 euros. Y eso que el número de españoles que hacen ejercicio había crecido casi un 10% en total en ese período.

Aún así, la explosión low-cost y la competencia han llevado a que en nuestro país haya más de 6.600 establecimientos dedicados a la venta de material deportivo. Un negocio que mueve, sólo en ropa y calzado, unos 3.200 millones de euros anuales. Sí, es sólo el 4% de lo que mueve nuestro sector más poderoso (el textil) pero, para hacernos una idea, equivale a la quinta parte de otro de nuestros grandes sectores: la construcción.

Aunque es una cifra trampa (incluye las camisetas de nuestro deporte “oficial” más practicado y sobre todo visto: el fútbol), da una idea del empuje que el ejercicio está cogiendo en nuestro país: nos movemos más y nos equipamos mejor. Por menos dinero. Tanto en cuota de gimnasio como en ropa. Pero sea como sea y lo llames como quieras llamarlo (fitness, deporte, ejercicio), el sector genera ya uno de cada 100 empleos en España. 

Sin embargo, las campañas públicas contra el sedentarismo en un país donde se estima que el 40% de la población tiene sobrepeso no han tenido mucho efecto. Si sudamos, lo hacemos principalmente por estar en forma o divertirnos, las motivaciones principales de dos de cada tres deportistas. ¿Lo de la salud? Sólo impulsa al 15%.

¿Y lo de ligar? Perdón, ¿y lo de “hacer deporte para relacionarse socialmente”? A ver si a los de Gymder se les mete en la cabeza: roza el 2,5%, en ambos sexos. Vamos a ponerlo en perspectiva: sólo una de cada 40 personas, del género que sea, piensa que es buena idea tirar fichas mientras haces sentadillas. El resto no. No quieren. Dejadles en paz.

El perfil de la España que suda