Portada Relaciones poliamorosas ¿Cómo funcionan?
Interesante y Curioso

Relaciones poliamorosas ¿Cómo funcionan?

Relaciones poliamorosas

Relaciones poliamorosas ¿Cómo funcionan?

¿Duermen todos en la misma cama? ¿Tienen sexo grupal? ¿Cómo hacen para manejar los celos?

Todas las anteriores suelen ser preguntas que los chicos en relaciones poliamorosas se ven obligados a responder cada día. Incluso, muchos reciben la famosa frase de “Yo jamás podría hacer algo así”… Y en efecto, el ‘poliamor’ no es para todo el mundo.

En algunos casos documentados en la prensa, las relaciones poliamorosas (al menos en el universo gay) comienzan cuando un chico en una relación estable tiene una aventura con otro soltero. Con el tiempo, la aventura pasa a ser algo más serio y, ante la imposibilidad de decidir entre un chico y otro, aparece la propuesta de formar una ‘trieja’… y de ahí para adelante, se van sumando más integrantes que avivan la pasión.

Lo anterior no es regla general. En realidad, el poliamor no tiene una única forma de empezar, pero sí implica una relación abierta donde los participantes son estables.

Relaciones poliamorosas

No existen requisitos para entrar en una relación poliamorosa, pero sí es necesario dejar de lado dos emociones negativas que podrían hacer de esta experiencia un verdadero infierno: Los celos y la baja autoestima.

El poliamor tiene exigencias mentales y emocionales altas. No todo el mundo está dispuesto a compartir a esa persona especial en su vida y menos si existen dudas sobre los lazos de afecto que hemos construido con nuestra pareja. Al final, se trata de entender que nadie nos pertenece ni nosotros le pertenecemos a otros.

El poliamor exige un amor libre, que entienda las diferencias y las necesidades del otro. Que sea capaz de mantenernos tranquilos mientras nuestra pareja comparte experiencias y construye memorias con otras personas para luego regresar con nosotros. Lo mismo aplica para todos. Al final, no se trata de construir una relación basada en el sexo excluyente de terceros, sino que por el contrario, busca enriquecer las experiencias y construye relaciones más estables, basadas en la comprensión, el cariño y el compartir vivencias inolvidables.

 

No existen requisitos para entrar en una relación poliamorosa, pero sí es necesario dejar de lado dos emociones negativas que podrían hacer de esta experiencia un verdadero infierno: Los celos y la baja autoestima.

El poliamor tiene exigencias mentales y emocionales altas. No todo el mundo está dispuesto a compartir a esa persona especial en su vida y menos si existen dudas sobre los lazos de afecto que hemos construido con nuestra pareja. Al final, se trata de entender que nadie nos pertenece ni nosotros le pertenecemos a otros.

El poliamor exige un amor libre, que entienda las diferencias y las necesidades del otro. Que sea capaz de mantenernos tranquilos mientras nuestra pareja comparte experiencias y construye memorias con otras personas para luego regresar con nosotros. Lo mismo aplica para todos. Al final, no se trata de construir una relación basada en el sexo excluyente de terceros, sino que por el contrario, busca enriquecer las experiencias y construye relaciones más estables, basadas en la comprensión, el cariño y el compartir vivencias inolvidables.

 

 

Pero, como toda relación, el poliamor se basa en la comunicación. No todo vale y es necesario tener claros los límites y las reglas del juego. Mantener la confianza es fundamental para que el amor libre fluya sin lastimar a nadie. Así que, si sientes que esta forma de amar es para ti, ve en busca de tus almas gemelas… Con certeza, hay muchas esperando allá afuera.

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