Portada Ryan Bones se folla a Thyle Knoxx encima de la mesa y se corre en una copa | MEN
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Ryan Bones se folla a Thyle Knoxx encima de la mesa y se corre en una copa | MEN

Ryan Bones se folla a Thyle Knoxx encima de la mesa y se corre en una copa

Ryan Bones se folla a Thyle Knoxx encima de la mesa y se corre en una copa | MEN

El controla ojetes estaba empezando a tener un éxito sin precedentes, dejando atrás a los viejos dildos de goma y a los vibradores, solo que aparte de su uso para placer propio, algunos estaban comenzando a utilizarlo como un objeto para gastarse bromas entre parejas.

Ryan Bones le regaló a su reciente novio Thyle Knoxx una unidad y le incitó a metérsela por el culo y llevarla durante toda la cena que tenían esa noche con unos amigos. Thyle, que era de juguetitos y adoraba la polla grande y gorda de su nuevo novio, no dudó en hacer lo que le pedía, dado que siempre le gustaba llevar el culo bien relleno.

Para entonces, la aplicación y la nueva versión del controla ojetes, había pasado de cinco velocidades a un surtido de sensaciones placenteras, algo así como un menú musical que se debatía entre el suave e intenso o enérgico. En mitad del encuentro, a Ryan se le ocurrió dar un poco de morbo a esa cena tan insípida, gastando una broma a su noviete y viendo su reacción. A ver cómo se las ingeniaba para ocultar que tenía un objeto dándole por el culo, algo así como fingir que alguien te la estaba chupando debajo de la mesa a punto de correrte.

La cosa prometía. Primero activó una sensación rítmica, lo que hizo que a Thyle se le saliera la comida de la boca. El cabrón sabía controlar sus impulsos y Ryan se lo estaba pasando cojonudamente observando las reacciones de sus amigos que no paraban de preguntarle a Thyle si se encontraba bien, así que dentro de ese mismo estado, activó el máximo de intensidad, provocando que le expulsase en la cara todo el agua que llevaba en la boca.

Eso le puso a Ryan de mala hostia. Su camisa nueva a la lavandería otra vez. De la mala leche, cogió el móvil y activó el modo más fuerte de todos al máximo de su intensidad. Thyle se revolvía como loco en su asiento, parecía poseído por una presencia extraña con los ojos en blanco del gustazo que sentía en el culo. A los coleguitas de cena aquello no les gustaba nada y se largaron asustados.

Ryan le pidió perdón de la mejor forma que supo hacerlo, como siempre, prometiéndole polla gorda. Le hizo incar rodillas en el suelo a su chico y de nuevo le hizo entornar los ojos, pero esta vez con su pollaza abriéndole la boca de par en par. Ryan despejó del todo la mesa donde minutos antes estaban cenando, tirando al suelo todo lo que quedaba encima y encorvó la espalda de su chaval para darle por culo.

La cena todavía no había terminado, quedaba aún la mejor parte. Ryan cogió asiento y le invitó a sentarse encima de sus piernas pero con una condición, empalarse su rabo enterito. Thyle fue obediente y se comió toda la butifarra. Puso los pies encima de los muslos fuertes de su chico, se metió la polla por el recto y empezó a pajearla con gusto. Quedaba el brindis final. Ryan se pajeó colocando la punta de la polla en una copa y la rellenó de leche espesa y blanca. Después dejó caer el contenido sobre su hombrecito, dándole las gracias por aguantar su sentido del humor.

Ryan-Bones-Thyle-Knoxx