Portada Shon Mott, la moda made in Barcelona que arrasa
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Shon Mott, la moda made in Barcelona que arrasa

Los hermanos Kiko y Pep Buxó arrasan con su marca “slow fashion”s. Pertenecientes a una familia de tradición textil, diseñan prendas que rizan el rizo de la estética surfera.

Los hermanos Kiko y Pep Buxó parecían estar predestinados a encontrar su hueco en la moda, sólo faltaba que confluyeran las circunstancias adecuadas para seguir con la tradición familiar. La pasión por el mundo textil va impresa en su ADN. Alta calidad y una apuesta por los tejidos más exquisitos al servicio del diseño más puntero y funcional, en contrapunto al mercado de la moda de usar y tirar en el que estamos inmersos: “No hay nada que nos haga sentir más orgullosos -afirma Kiko (Barcelona, 19 de noviembre de 1985)- que un cliente, después de un año o dos, redescubra ese jersey con el que estuvo obsesionado, se lo vuelve a poner, se vuelve a obsesionar y le da todo el uso que pueda. En Shon Mott Barcelona apostamos por prendas duraderas, con un diseño atemporal y continuativo, que no se queden obsoletas en seis meses, y que no estén destrozadas después de ponértelas dos veces”.

Es el slow fashion, que huye de la ropa de temporada, de la producción masiva, del consumir por consumir de manera compulsiva. Este movimiento -además de apostar por una moda sostenible y respetuosa con el medio ambiente, segunda industria que más contaminación genera-, es también toda una invitación a disfrutar de las experiencias: “Nos gusta, y les gusta a nuestros consumidores, que les involucremos mientras están comprando. Tratamos de implicarles en lo que ha sido la producción de cada modelo”, señala Pep (Barcelona, 23 de diciembre de 1989). “Poco a poco tenemos que ir culturizándonos todos en este sector, por eso les explicamos cómo se hace una prenda, cuáles son los tejidos y de dónde vienen, por qué no tiene costuras o si ha sido tejida al revés. Al implicarles de esta manera, cuando tienen el producto en casa saben más de esa prenda que de ninguna otra que tengan”, cuenta Kiko.

Tradición familiar

Jersey de cashmere oversize con cuello vuelto. Precio: 250 euros.

¿Cómo es el cliente slow de Shon Mott? “Es muy variado, nuestro producto funciona en un rango de edades muy amplio. Tenemos familias enteras que vienen la abuela, la madre y la hija; algunas se compran el mismo modelo y otras se lo dejan y comparten entre sí. También tenemos parejas chico/chica que comparten muchos de nuestros modelos, de donde tomamos la idea de lanzar una colección genderless [sin género]”, recalca Pep, “y empezamos a jugar mucho con lo unisex, el punto medio donde podían confluir ambos y compartir ciertas piezas”.

Para los Buxó era imprescindible definir una identidad de marca en la que estuviera perfectamente plasmada su personalidad: “Queríamos crear algo duradero y auténtico, que transmitiese nuestro estilo de vida. Para nosotros menos es más: el lujo reside en la simplicidad, en esos detalles que conoce y disfruta sólo quien lleva la ropa, sin que todos los demás lo sepan”, continúa Kiko, “es un producto que adquieres para ti mismo y no tanto para ser visto”. Concepto que llevan hasta el extremo, Shon Mott no tiene logotipos ni distintivos externos, su único sello es un pequeño plisado, como si fuera un defecto de fábrica, en las costuras del cuello y las mangas, una pequeña imperfección premeditada sólo para iniciados. “La paleta de colores -siempre tonos neutros y nunca estampados-, es una de las partes que más tiempo nos lleva. Nos rompemos la cabeza para que todas nuestras prendas puedan combinarse entre sí. Lo que buscamos es que nuestros clientes, cuando tengan que vestirse puedan escoger la ropa casi al azar, sin pensar ‘¿qué me pongo?’ y que la combinación funcione. Que se sientan y vayan cómodos y seguros de sí mismos. Que el conjunto trabaje en armonía”, resalta Kiko y Pep añade: “Siempre he tenido muy claro que mi futuro pasaría por crear una línea de ropa y abrir una tienda, pero no sabía cómo empezar a plantearlo y cómo poner en pie el proyecto. Me encanta la moda y desde siempre me he fijado y me fijo en cómo viste la gente por la calle”.

Tras estudiar Diseño Industrial y hacer un Master en Gestión de Empresas Industriales, el más joven de estos dos hermanos emprendedores estuvo realizando unas prácticas en Milán con el director de producción de la editorial Taschen, amigo de la familia: “Fue en ese momento cuando empecé a plantearme qué hacer cuando regresara a Barcelona. Nuestra familia, por ambas partes, ha estado siempre vinculada a la industria textil y comencé a plantearme qué estilo de ropa quería hacer, la tipología de la clientela, el modelo de tienda… Me di cuenta de que había llegado la hora de coger el testigo familiar“.

Su abuelo, Lluís Generó, fue el creador de Yerse, todo un ejemplo en el sector textil español, y sus padres, Josep Buxó y Anna Generó, fundaron Pepco, firma especializada en las prendas de punto. Casi al mismo tiempo, Kiko también empezó a plantearse hacia dónde encaminar su futuro: “Llevaba años viviendo en Estado Unidos, desde que decidí dejar la carrera de Arquitectura y empecé a estudiar Comunicación de Diseño en la Parsons School of Design de Nueva York. Estuve trabajando con Stephen Gan en V Magazine y V Man, en Hercules Universal, en la agencia Lipman, con los Faena… Cuando mi hermano me contó su proyecto vi claro que era el momento de volver a Barcelona”.

En ese impasse, Pep y Anna, su madre, empezaron a buscar un local, a hablar con fabricantes y familiares dedicados a la fabricación textil. “Cuando yo me uní”, recuerda Kiko, “continuamos avanzando con el proyecto, la tienda estaba cada vez más definida, el código de marca… Y lo más importante, abrir, rodar y ver dónde te equivocas y aprender de ello”.

En su opinión, el nombre es una de las claves: “Shon es el resultado de jugar con el título de la canción favorita de nuestra madre, Father and son, de Cat Stevens. Mott el nombre de la calle de China Town por la que solíamos pasar y Barcelona reflejaba el estilo de vida mediterráneo con el que nos identificamos, con el mar y el surf, que tienen una presencia muy fuerte en nuestra estética”. Entre sus materias primas, tejidos de alta calidad, viscosa, seda, algodón y, sobre todo, cashmere de Cariaggi, que tienen la mejor hilatura del mundo.

Colaboraciones
La producción se realiza en España: “Pep no sólo es el diseñador, supervisa la producción y los talleres de primera mano”, apunta Kiko con orgullo de hermano y añade: “Muchas veces de la propia familia y si no, recurrimos a producción externa. Con la familia siempre hay más confianza a la hora de apretarles y conseguir lo que queremos. Definimos cada modelo con ellos y escuchamos lo que pueden aportar para mejorar la idea inicial de Pep, siempre funcional, buscando cuáles son las necesidades y creando un producto que las solvente”. Entre esas innovaciones encontramos jerséis sin costuras, un avance tecnológico que genera menos pérdida de material al fabricarlo pues sale casi como un 3D del telar o prendas elaboradas con el tejido del revés.

El afán de Shon Mott Barcelona de ofrecer a sus clientes experiencias de lifestyle 360º les ha llevado a desarrollar una estrategia de colaboraciones con otras marcas y creativos que encarnan el espíritu de la firma. Es el caso de la revista de tendencias Hercules Magazine, para la que desarrollaron una línea de camisetas con el nombre de la publicación en diversos idiomas y colores: “A los editores siempre les ha apasionado la simplicidad de las líneas de nuestros diseños, con nuestras calidades y con ese toque identificativo del cuello”, cuenta Kiko. Pero si hay una empresa con la que los Buxó se pueden sentir identificados es la californiana Vans. “Las dos van muy de la mano en la filosofía de vida y nuestro interés por el surf. Hacemos una selección de los modelos que más van con nuestra ropa y es el único calzado que está disponible en nuestras tiendas”, explica Pep.

¿Cómo os gustaría que evolucionase la empresa? “La idea es seguir creciendo, solos o con socios”, cuenta Kiko. “En dos años hemos abierto dos tiendas, en Barcelona y Madrid, y en breve abriremos otra en Lisboa. También queremos ampliar la oferta con colecciones de bisutería, bolsos y tablas de surf”.

Tiendas
Madrid: Calle Lagasca 70. Barcelona: Calle Amigo, 50.

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