Portada Tenemos que hablar de la perilla de Justin Bieber
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Tenemos que hablar de la perilla de Justin Bieber

Nunca hemos sido mucho de las perillas, lo sabéis. El candado, por razones que ya hemos intentado dilucidar, sólo sienta bien a Brad Pitt y a los calvos, pero al resto de los mortales nos da un aspecto de seguir llevando cintas de Estopa en el radiocasete del coche. Por eso no entendemos que Justin Bieber haya decidido apostar por ella en sus últimas apariciones públicas.

La perilla es un complemento difícil de dominar. Cuando, como en el caso de Bieber, sólo consta de cuatro pelos, se convierte en un accesorio ridículo y absolutamente prescindible salvo que seas el mejor amigo de Scooby Doo o un adolescente ansioso por alcanzar la madurez, una etapa que ya creíamos superada por el cantante candiense.

Para más inri, Bieber es reincidente en este despropósito capilar, incluso cuando su estilo gozaba de altas cotas de aceptación y despertaba los aplausos del mundo de la moda.

La perilla de Justin Bieber es sólo la punta del iceberg de la crisis de estilo en la que está inmerso el autor del cover más famoso de ‘Despacito’. Salvo honrosas excepciones, el cantante, otrora referente absoluto del athleisure masculino, navega a la deriva por combinaciones imposibles que parecen estar siempre fuera de contexto. Basta con mirar el gorro que corona su cabeza en pleno mes de julio para sustentar la crítica, o los looks que detallamos a continuación: