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Sexualidad

Una de las prácticas más tabú del sexo gay… el beso blanco

Esta técnica consiste en besarse después de que él haya eyaculado en la boca de la pareja.

Es una de las fantasías más recurrentes para algunos hombres, que desean compartir ese momento del climax con su pareja.

Una variación del beso blanco es también el snowballing, que consiste en pasarse el semen de una boca a la otra haciendo una “bola de nieve”.

En el contexto gay, snowballing es cuando un hombre recibe su propio semen de la boca de otro chico, en la que él ha eyaculado.

Esto puede entenderse como el varón que desea adoptar un papel de sumiso (que no implica la convencional felación) o simplemente puede reflejar una carencia de inhibiciones y una apreciación de la naturaleza sin tabúes de sexo realmente intenso.

Algunos hombres pueden hacer esto como un gesto de ternura y comunicando, después de tener un papel dominante, lo que se ha llamado el cambio de rol.

El snowballing a menudo se destaca en el porno, a veces como parte de la práctica llamada bukkake. Aquí, algunos de los hombres generalmente adoptan el papel dominante, y el semen es pasado entre las bocas.

El snowballing implica el cambio de fluidos corporales sin ninguna barrera, por lo que no es una forma de sexo seguro. Los riesgos son similares a practicar sexo oral sin protección.

En el universo del sexo el interés que el semen suscita es muy variado.

Podemos encontrar hombres que sienten una fuerte fascinación por la blanca emulsión. Hasta el extremo de que existen personas que centran la excitación de sus actividades sexuales en el semen.

Hemos de subrayar que se trata de una práctica de cierto riesgo y resulta aconsejable protegerse siempre que no se conozca el estado serológico de quien eyacula. La ingesta del semen no es peligrosa en sí misma. No obstante, si éste entra en contacto con el sistema sanguíneo, se potencia el contagio del virus del VIH y de otras infecciones de transmisión sexual.

Lamentablemente, tenemos conocimiento de la existencia de algunas personas, aficionados a la ingesta de semen de hombres desconocidos. Podríamos pensar que es una práctica extendida. Por eso queremos insistir en la importancia de contemplar nuestra salud sexual evitando conductas de riesgo.

Otra cosa que queremos dejar claro es que el interés por el semen es una devoción y no una obligación.

Que las conductas sexuales siempre tienen que ser elegidas para ser satisfactorias y que tanto derecho tienen los amantes del semen a buscar su placer, como los que no sienten esa inclinación a rechazar, sin complejos, prácticas que no les satisfacen.